Los jueces Verónica Chicón, Eugenio Barbera y Juan Gabriel Meglioli condenaron ayer a 14 años de cárcel a un electricista de 34 años porque, al cabo del juicio, consideraron probado que violó a su hija entre los 13 y 14 años, introduciéndole los dedos, hechos calificados como abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo, la situación de convivencia y el grave daño en la salud mental de la víctima, dijeron fuentes judiciales. El tribunal también ordenó la prisión preventiva del acusado (llegó al juicio libre), y así adhirió casi por completo al pedido de la fiscal Ingrid Schott y la ayudante Laura Maldonado (UFI Anivi), quienes pedían el mismo castigo impuesto, aunque sumándole el delito de abusos simples reiterados cometidos desde que la niña tuvo 10 años hasta que comenzó a accederla con sus dedos.


