De cara a su próxima edición, el certamen continental de selecciones más antiguo del mundo podría experimentar un cambio histórico. Según reportes internacionales, la Conmebol y la Concacaf negocian una expansión del torneo que llevaría el número de participantes a 20 equipos, con Estados Unidos nuevamente en la pole position para ser el país anfitrión.
Aunque la Conmebol aún no emitió una confirmación oficial, la información filtrada inicialmente por el diario británico The Times y rápidamente replicada por la prensa deportiva latinoamericana anticipa una reestructuración profunda en el reparto de plazas y la logística del evento.
El nuevo formato en discusión: de 16 a 20 plazas
Durante la reciente Copa América 2024, en la que la Selección Argentina se consagró bicampeona al vencer a Colombia, el certamen reunió a 16 países: los 10 integrantes fijos de la Conmebol y 6 representantes de la Concacaf (Estados Unidos, México, Canadá, Panamá, Costa Rica y Jamaica).
La nueva propuesta sobre la mesa apunta a sumar cuatro cupos adicionales. El esquema mantendría a los 10 seleccionados sudamericanos, sostendría a los 6 invitados norteamericanos y centroamericanos, y abriría la puerta para incorporar a cuatro representantes de otras confederaciones, convirtiendo al torneo en un evento de escala global.
Estados Unidos, el gran favorito (con un asterisco organizativo)
Pese a que países como Argentina y Ecuador habían sonado inicialmente como posibles candidatos para albergar el certamen sudamericano, los reportes indican que Estados Unidos ha tomado una clara ventaja para organizar la Copa por tercera vez en la historia (ya fue sede en la edición Centenario 2016 y en 2024).
Sin embargo, la organización en suelo norteamericano enfrenta un desafío de calendario clave: el cruce con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La cita olímpica está pautada entre el 14 y el 30 de julio de 2028, una fecha que tradicionalmente coincide con la ventana de definición de la Copa América. Esta superposición logística e infraestructural condicionaría fuertemente la elección de las ciudades anfitrionas. De hecho, los organizadores ya barajan la posibilidad de que Los Ángeles quede excluida como sede del certamen futbolístico para evitar un colapso con el calendario olímpico.
Por el momento, la definición final del formato, el país anfitrión y la distribución exacta de las plazas continúa en etapa de evaluación, a la espera del aval definitivo de las autoridades de Conmebol y Concacaf.