El deporte amateur suele regalarnos postales inolvidables, pero pocas tan apasionantes como las que nacen en la intimidad del hogar. Cada fin de semana, el predio Elite Club se transforma en el gran epicentro del fútbol femenino sanjuanino. Sin embargo, en el marco de la reciente tercera fecha de la Categoría A de la Liga F7, el duelo entre Ankara FC y Atlético Madera tuvo un condimento extraordinario: en el terreno de juego se enfrentaron cara a cara Camila Manzini, delantera de 20 años de las punteras, y su hermana mayor Paulina, de 21 años, mediocampista de las Madera. De compartir el patio de su casa y las picaditas de la infancia pasaron a disputar 50 minutos feroces en la máxima divisional, dejando de lado cualquier compasión familiar.
Ankara FC. Camila en el campo de juego.
Atlético Madera. Paulina domina la pelota.
La relación de las hermanas Manzini con la pelota viene de larga data. Desde muy pequeñas, en su casa, jugaban junto a su tío y su hermano menor. No obstante, fue Camila quien mostró una vocación futbolera precoz. En la escuela primaria era la única nena que jugaba los picaditos con sus compañeros varones, asistía a los cumpleaños masculinos con el único fin de patear al arco y le pedía botines de regalo a su familia. Ante la escasez de torneos femeninos en aquel entonces, dio sus primeros pasos en la escuelita de Rufrano con los varones, para luego sumarse a los 13 años a Sioux y posteriormente a Desamparados en cancha de once, donde forjó lazos con las compañeras con las que hoy brilla en Ankara. Como era menor de edad cuando nació la Liga F7, debió esperar hasta cumplir los 18 años para volver a vestir los colores con sus amigas de siempre. Por su parte, Paulina enfocó su vida universitaria hacia la carrera de Agronomía y mantuvo el fútbol como un pasatiempo recreativo, hasta que la propuesta de Atlético Madera la sedujo para sumarse a la competencia organizada y vivir por primera vez la experiencia de entrenar en un club.
Las hermanas sean unidas. Una foto de ambas cuando eran pequeñas.
El sábado del esperado cruce comenzó con la rutina habitual: se prepararon juntas en su casa y viajaron en el mismo vehículo rumbo al predio de Rawson. La previa en la sobremesa familiar había transcurrido entre chicanas moderadas y la postura neutral de sus padres. Sin embargo, la gran figura de las tribunas fue el abuelo Carlos, para quien ir a ver a sus nietas representa su plan predilecto. Paulina se encargó de obligarlo a lucir una gorra oficial con el escudo de Atlético Madera para sumar su aliento, aunque entre risas Camila confiesa que el abuelo guarda un secreto favoritismo por el vistoso juego de Ankara.
En familia. Las hermanas junto a su abuelo y su tío, ambos llamados Carlos Cámpora.
Una vez pitado el inicio por el árbitro, la cortesía entre hermanas quedó descartada. El partido resultó sumamente disputado y parejo. Con las Madera plantando cara ante las líderes del torneo, se produjo la jugada más comentada del fin de semana. En una veloz transición ofensiva, Paulina encaró con campo abierto perfilada rumbo al arco rival para definir. Viendo que su hermana mayor se escapaba en solitario, Camila no dudó un segundo en tirarse de atrás como último recurso defensivo. "Nos cruzamos una sola vez... le metí una plancha matadora que no me habló por tres días seguidos. Iba sola contra el arco y aparecí de atrás con lo último que me quedaba, pobre", relata Camila entre risas. Tras la jugada, Paulina le recriminó la violencia de la entrada: "Estaba enojada porque me bajó muy fuerte, le dije que de última me hubiese empujado un poco para hacerme perder el equilibrio, pero no bajarme así", recuerda la hermana mayor.
El desenlace favoreció a Ankara por 3-0, consolidando su puntaje ideal al frente de la tabla. Para colmo de males en el fuero íntimo, Camila convirtió uno de los tantos de la victoria. Si bien al principio sentía culpa por ver sufrir a su hermana en la cancha, la intensidad del juego borró cualquier piedad: gritó el gol con el alma. Desde la vereda opuesta, Paulina asimiló el impacto con deportividad: "Cuando hizo el gol pensé primero 'qué golazo' y segundo 'qué maldita, nos hizo más grande la diferencia, se lo hubiese guardado para el próximo partido'", dice ahora largando una carcajada.
Enfrentadas por 50 minutos. Camila y Paulina Manzini protagonizaron un duelo apasionante en la Categoría A de la Liga F7.
Superado el calor del juego y los días de silencio tras la patada, el vínculo entre las Manzini volvió a su cauce natural. Más allá de la rivalidad, la admiración mutua es total. Camila destaca la entereza de Paulina para manejar la frustración cuando las cosas no salen, describiéndola como una persona independiente y responsable, a quien define fuera del campo como "alma de abuela en cuerpo joven" y dentro como "la más crack de todas". Paulina, por su parte, valora la jerarquía técnica de Camila, aconsejándole entre risas que "siga metiendo goles de cabeza" y celebrando la dicha de compartir la misma pasión cada fin de semana.
En un certamen que no para de crecer en infraestructura y nivel competitivo, la historia de las hermanas Manzini reafirma que la verdadera mística del fútbol amateur sanjuanino radica en la pasión compartida, los lazos familiares y el compromiso de superarse fecha a fecha.
Ankara descansa en la cima y Atlético Madera sumó su primer punto
Ankara FC confirmó en el arranque de este Clausura que su hambre de gloria permanece intacto (fueron las campeonas del Torneo Apertura 2025). El conjunto redondeó un inicio de campeonato impecable en la Copa DIARIO DE CUYO, hilvanando tres victorias consecutivas en sus tres presentaciones iniciales: goleó 4 a 0 a Adove en el debut, superó 2 a 1 a Bianconeri con un grito de Camila Manzini en la segunda fecha y se impuso con solidez por 3 a 0 en el cruce directo ante Atlético Madera en la tercera jornada. Al cumplir su correspondiente fecha libre este fin de semana, la escuadra campeona contempla la tabla de posiciones desde lo más alto con puntaje ideal, ratificándose como la gran candidata al título.
En la otra vereda de la máxima divisional, Atlético Madera atraviesa un proceso de consolidación y crecimiento deportivo tras haber sido galardonado con el prestigioso premio Fair Play en el Clausura 2025 por su conducta ejemplar. El arranque de la actual temporada no resultó sencillo para el equipo que integra Paulina Manzini, golpeado por una seguidilla de resultados adversos ante rivales de marcada jerarquía: cayó 4 a 1 ante Bianconeri en la fecha inaugural —con descuento de la mayor de las hermanas—, tropezó ajustadamente 3 a 2 frente a LBNV y sufrió la efectividad de las punteras en la tercera fecha. Sin embargo, la perseverancia y la entrega colectiva del grupo tuvieron su merecida recompensa este fin de semana durante el desarrollo de la cuarta fecha. En un partido vibrante y sumamente disputado de principio a fin, las Madera igualaron 2 a 2 frente a Adove, cosechando así su primer punto en el campeonato. La igualdad representa un envión anímico fundamental para cortar la racha negativa inicial y encarar el resto del torneo con renovadas ilusiones de clasificación a playoffs.
Mientras Ankara lidera cómoda en la cima, Atlético Madera dio el primer paso para afirmarse en la elite de la Liga F7.