No cualquiera hace los 1300 kilómetros desde Tres Arroyos hasta San Juan solo para vivir en carne propia lo que es del Desafío Ruta 40. Y este grupo de seis amigos, comandados por Andrés, decidieron dejar sus vidas en Buenos Aires por un rato para ser parte de la fiesta del rally en San Juan.
Se acomodaron en sus respectivas reposeras, armaron con toda calma sus mesitas y esperaron sin apuro la aparición de las máquinas. Una por una, analizaron todo. Marcas, tiempos, diferencias. Conocedores de verdad del mundo del rally, después dejaron flores para Pedernal, San Juan y para el DR40: 'Es muy lindo todo esto. No conocíamos San Juan y realmente, todo lo que hemos visto es sensacional. Pedernal nos puso en un sillón especial para poder ver el rally de gran nivel mundial. La verdad que vale venir así. A pesar de las distancias, del frío y de todo, estar en vivo viendo el Desafío Ruta 40 compensa todo. Quedamos maravillados de las zonas de espectadores, de la amabilidad de los sanjuaninos y de la capacidad de organización. Nos vamos más que felices' explicaron.