Estremecedora revelación de un futbolista sobre su adicción al juego: "Perdí todo, mi familia está destrozada"

Se trata del ex Racing Jonatan Gómez quien reconoció que no sabe si podrá retornar al fútbol profesional. “Esto es una droga”, definió a la ludopatía.

El futbolista Jonatan Gómez habló sobre la ludopatía que afectó su vida, contó que debe una suma de 50.000 dólares a una plataforma ilegal de apuestas y cuestionó al fiscal Aquiles Balbis por haber desestimado su denuncia por extorsiones, en un caso que ya dañó a su familia, su vínculo con sus hijos y hasta su continuidad en el fútbol profesional.

En una entrevista con el periodista Roberto Caferra, en el programa Radiópolis de Radio 2 de Rosario, Gómez contó que no apuesta hace cuatro meses, está medicado y bajo control, y busca recuperarse de una adicción que lo llevó a su derrumbe personal. “Perdí todo. Yo hoy perdí todo. Yo estoy en un proceso con mi familia en la cual está casi destrozada, tengo un proceso en el cual no sé si voy a poder volver a jugar al fútbol, que es lo que más me gusta”, afirmó.

En medio de su revelación, hay que mencionar que la Justicia desestimó la denuncia presentada por el actual futbolista de Sarmiento de Junín por extorsiones vinculadas con una deuda de juego clandestino. El fiscal Balbis resolvió no avanzar al considerar que faltaban “elementos serios para continuar la investigación”.

Hace tres meses, Gómez denunció haber sido extorsionado para firmar cuatro pagarés en una escribanía por una deuda de 505 mil dólares contraída por haber operado una plataforma clandestina de casinos online. Producto del conflicto, embargaron una casa, un departamento, un auto y sus cuentas bancarias.

Según los datos que recabó Infobae sobre la denuncia que salió a la luz a finales de mayo, Gómez fue intimidado por una “organización” que exige una deuda que inicialmente había sido de 50 mil dólares tras “una mala racha de juego” en la plataforma Lexus, donde apostaba en la ruleta y en otros juegos de azar.

Durante la charla en la que el ex jugador de Rosario Central habló sobre su adicción, también reclamó que el fiscal “nunca tuvo la intención ni siquiera de escucharme”. Esa fue su respuesta a la decisión judicial que dejó sin curso su presentación.

En la misma conversación, el futbolista respondió de forma directa a una pregunta que sobrevolaba su caso: “¿Te asumís como ludópata?”. “Sí, sí, sí...”, contestó. Luego ubicó el inicio de su problema en 2020, cuando regresó de militar en el fútbol brasileño (Sport Recife) para desempeñarse en Argentinos Juniors. Allí identificó el inicio de su ludopatía, mientras apostaba en plataformas de juegos online.

“Te distrae, no solamente en tu trabajo, sino en el día a día, te cambia el humor, te cambia tu personalidad. Hay momentos que ahora me siento a hablar con amigos que hoy los estoy recuperando y me decían: ‘Che, Jony, vos no estabas’. Y yo no me daba cuenta o me escondía. No quería ir o no hacía cosas. Lo mismo mi mujer. Mi mujer me decía: ‘Jony, ¿qué te pasa?’. Me irritaba todo el tiempo, porque te lleva a eso”, relató.

Gómez explicó que atravesó distintas etapas en su adicción al juego, pero señaló que esos ciclos se interrumpían cuando aparecía un golpe externo: que su esposa descubriera la situación, que alguien cercano se enterara o que una deuda lo dejara sin salida. En su descripción, el miedo lo llevaba a esconderse y a no pedir ayuda. “Esto es una droga. Esto quiero que lo tengan claro también la gente, que es como una droga. Es más silencioso, porque yo hoy puedo estar hablando con vos y puedo tener el teléfono en la mano y vos no te vas a dar cuenta que yo estoy jugando”, afirmó. Así explicó por qué, a su juicio, la ludopatía puede avanzar sin exhibir señales evidentes para quienes rodean a la persona afectada.

El futbolista también relató que su esposa le advirtió lo que estaba ocurriendo, pero que él no podía escuchar. “La ludopatía no te deja escuchar. Es algo que no te deja pensar, no te deja reaccionar, te pueden decir lo que sea”, sostuvo. El punto de quiebre, según dijo, fue la fractura de su vida cotidiana. “Perder a mi familia. Ahora cuando voy a ver a mis nenes y mis nenes lloran y me dicen: ‘¿Por qué papá se va?’. Eso fue lo más doloroso”, expresó.

Gómez cerró la entrevista con una definición de su objetivo inmediato: “Lo voy a revertir, como sea. Estoy en camino y lo quiero hacer. Cambiaría todo. La plata, el momento, todo para tener paz, para que mis hijos me vean feliz, porque hace mucho tiempo que no me ven feliz y para toda la gente que estuvo al lado mío y le hice daño, no sufran como sufrieron. Todo lo que tengo. Todo, absolutamente todo”.

Jonathan Gómez firmó contrato con Sarmiento de Junín hasta fines del 2026

Gómez debutó profesionalmente en Rosario Central en agosto de 2008. En ese club se consolidó como juvenil y marcó su primer gol en octubre de 2009. Posteriormente, inició una carrera extensa y variada, tanto en el fútbol argentino como en el internacional. Acumuló más de 300 partidos oficiales y superó los 30 goles. Logró títulos en distintos países, como la Copa Argentina con Arsenal (2013), la Categoría Primera A y la Superliga Colombiana con Independiente Santa Fe (2016 y 2017), y el Trofeo de Campeones y la Supercopa Internacional con la Academia (2022 y 2023).

El futbolista, de 36 años, firmó un contrato con Sarmiento de Junín en junio del año pasado que se extendía hasta fines de este 2026. El mediocampista tuvo varias experiencias en el país entre Rosario Central, Banfield, Arsenal de Sarandí, Atlético Tucumán, Argentinos Juniors y Racing, pero también contabilizó muchas estadías en el exterior entre Murcia (España), Deportivo Pasto e Independiente Santa Fe (Colombia), Al-Fayha (Arabia Saudita), San Pablo, Alagoano y Recife (Brasil).

Hace más de tres meses, el 3 de mayo pasado, disputó los 90 minutos de la derrota 4-0 de Sarmiento ante Belgrano de Córdoba y no volvió a registrar actividad. Según especificó el diario Semanario de Junín, la presentación de Gómez marcó que el primer “apriete” se dio con una visita al predio de Sarmiento en agosto del 2025 y el siguiente con visitas a su domicilio de Capitán Bermúdez, a pocos kilómetros de Rosario. El 29 de octubre del 2025 fue “obligado”, según su presentación judicial, a presentarse en una escribanía: “Me obligaron a firmar en contra de mi voluntad, siendo ese monto (505.000 dólares) diez veces más de lo que les debo”, dijo ante la Justicia.

LAS MAS LEIDAS