22 de septiembre de 2026 - 14:32

Franco Goria, héroe de Desamparados y villano en Villa Krause: "Siempre soñás con tener estos partidos"

"El "Chivo", figura de la inolvidable victoria 2-1 ante Unión en Villa Krause que dejó al Víbora como líder de la Zona 6, habló tras un partido bisagra. De la herencia de su papá a la mística de un triunfo que renovó la fe puyutana.

Hay partidos que no duran 90 minutos; duran una eternidad y se meten directo en el corazón del hincha. Lo que pasó entre el domingo por la noche y la tarde del lunes en la cancha de Unión de Villa Krause fue una verdadera prueba de fuego para Sportivo Desamparados. Y en medio de una caldera colmada y hostil como se presentó el "Estadio 12 de Octubre", emergió la figura de Franco Goria para vestirse de héroe en el momento justo.

El delantero de 22 años, apodado el "Chivo" en honor a su padre ("Chivato", el recordado arquero del fútbol sanjuanino), firmó un doblete épico para el 2-1 definitivo sobre el Azul. El primero llegó en la noche del domingo, antes de que el corte de luz suspendiera las acciones. El segundo, el que provocó el delirio en todo Puyuta, se dio en el suspiro final del lunes: tras un pelotazo formidable de Elías Oballes desde el fondo, Goria la bajó con clase y la cruzó de derecha cuando el partido agonizaba.

Tres puntos de oro que no solo depositaron a Desamparados en la cima de la Zona 6 de la Región Cuyo del Torneo Regional Amateur, sino que salvaron al equipo de una eliminación prematura y encendieron la ilusión de toda Puyuta.

El desahogo y la mística de un vestuario unido

"Estoy muy feliz, muy contento más que nada por el grupo y por la gente que se lo merecía", confesó Franco este martes en diálogo con DIARIO DE CUYO. Para el atacante, ganar en una cancha así no fue casualidad, sino el resultado del trabajo y la convicción: "Sabíamos que iba a ser un partido muy duro en una cancha difícil donde la gente siempre te tira en contra. Nuestra virtud fue el juego; fuimos convencidos a buscarlo con las herramientas que nos dio el cuerpo técnico".

El valor del triunfo cobra más fuerza al mirar la tabla: una derrota dejaba al Víbora prácticamente sin margen de maniobra. "Ayer lo hablábamos en el grupo; esto nos da un envión anímico muy grande porque era una final. Si no traíamos los tres puntos a casa se nos iba a complicar", explicó con madurez.

De Colón Junior a mover las piernas en Puyuta

El camino de Franco no fue una recta fácil. Hizo las inferiores en Colón Junior, tuvo un paso a préstamo por San Martín y una experiencia afuera en Alianza de Cutral Có. A mitad de año, cuando su destino parecía estar nuevamente fuera de la provincia, el llamado de Desamparados lo cambió todo.

"Me habían hablado a principio de año y no se dio. A mitad de año tenía pactado salir afuera, pero me llamaron de vuelta y me movió un poco las piernas. Me dieron ganas de quedarme acá, más por lo que representa un club como Desamparados", reveló. En el banco lo esperaba un conocido: el DT Mauricio Del Cero, quien años atrás lo había hecho debutar en la Primera de Colón.

Pese a provenir de un entorno familiar con simpatías divididas -es el único hincha de Colón en su casa, mientras sus hermanos apoyan a San Martín-, Franco encontró en el vestuario puyutano un hogar rápido y acogedor. Una familia, como define a sus compañeros.

La fiesta de regreso a Puyuta y el delirio

El regreso al club tras la victoria en Villa Krause fue la confirmación de lo que habían construido. "En el camarín ya teníamos ganas de salir a disfrutar con la gente. Cuando nos subimos al colectivo recién pudimos festehar y cuando llegamos a la cancha los hinchas nos estaban esperando, ahí nos dimos cuenta del valor enorme de lo que habíamos ganado", rememoró con emoción.

Ahora se viene el último escalón de la fase de grupos frente a Belgrano de Media Agua, donde una victoria asegurará la clasificación a la Segunda Fase y en el primer puesto. Pero por una expulsión sobre el final del partido, al "Chivo" le tocará vivir la próxima batalla desde afuera, igual confía ciegamente en sus compañeros y en el marco que albergará el Serpentario.

"Nosotros salimos a jugar todos los partidos como si fueran una final. La gente de Desamparados está loca, es así, y el domingo va a ser algo hermoso de vuelta. Lamento que me hayan expulsado, pero trataré de alentar desde la tribuna", concluyó Franco, el pibe que en dos tardes consecutivas se metió para siempre en el afecto de la parcialidad puyutana. Fue el villano en Villa Krause pero el héreo para todo Desamparados.

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