La FIFA abrió una investigación interna tras la difusión de un video en el que el árbitro australiano Shaun Evans, integrante del equipo VAR, realiza un gesto que fue interpretado como un símbolo vinculado al supremacismo blanco durante la transmisión del partido entre Alemania y Curazao.
El episodio ocurrió cuando las cámaras enfocaron la sala del VAR antes del inicio del encuentro. En ese momento, Evans fue captado con la mano formando un círculo con el pulgar y el índice mientras extendía los otros dedos, un gesto que en ciertos contextos ha sido asociado a movimientos extremistas, aunque también puede interpretarse como una señal inocente de “OK”.
La controversia escaló rápidamente en redes sociales y obligó a la FIFA a intervenir para analizar el caso. Según trascendió, el organismo evalúa si corresponde sanción disciplinaria o si el gesto fue malinterpretado dentro del contexto de la transmisión oficial.
Organizaciones contra la discriminación también tomaron posición y pidieron explicaciones, mientras que el debate volvió a instalarse sobre el uso de símbolos ambiguos en eventos de alta exposición global como el Mundial.