Después de semanas en las que el panorama no era alentador, Lionel Scaloni le abrió la puerta a la negociación con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y dio, por primera vez desde la derrota ante España en la final del Mundial 2026, señales concretas de que está dispuesto a continuar al frente de la selección argentina más allá de diciembre, cuando vence su contrato.
El guiño llega en el umbral de la primera ventana internacional posterior al certamen ecuménico, con el Gringo —48 años, ocho al mando del equipo nacional— ya de regreso en el país y con convocatoria en mano para los tres amistosos de la próxima ventana internacional. La entidad que preside Claudio Tapia ya le realizó dos propuestas formales. Matías Aldao es el agente que representa al entrenador en la negociación.
Tras el impasse que generó la derrota en la final del Mundial, la dirigencia ensayó, entre otras variantes, una fórmula intermedia para acercar posiciones. Según pudo saber Infobae, la propuesta incluye un contrato de dos años hasta la Copa América 2028, con la posibilidad de extenderlo por otros dos años de cara al Mundial 2030. Se trata de una idea que busca contemplar tanto las dudas del entrenador —que debía sopesar si quería afrontar otro ciclo mundialista completo— como el interés de la AFA en preservar la continuidad del proceso.
Es una posibilidad que está sobre la mesa y que puede ser el punto de encuentro entre las partes. Scaloni, quien desde el título de Qatar 2022, las dos Copas América y la Finalissima, se convirtió en el técnico más exitoso de la historia reciente del seleccionado, ya demostró con su nómina para los próximos encuentros que su mirada apunta hacia adelante.
La convocatoria incluyó a nueve jugadores que integraron la prelista para el Mundial sin haber sido finalmente citados: Juan Foyth (luego desafectado por lesión), Agustín Giay, Santiago Castro, Matías Soulé, Gianluca Prestianni, Franco Mastantuono, Tomás Palacios, Santiago Beltrán y Equi Fernández. A ellos se sumó Leonardo Balerdi, quien había quedado en la nómina de 26 pero se lesionó antes del torneo. Además, recibieron su primera convocatoria Román Vega, Tobías Andrada, Leonel Flores y Valentín Gómez. La presencia de tantos nombres nuevos y jóvenes no parece casual: es la señal más elocuente de que el cuerpo técnico ya piensa en la renovación generacional de cara a los próximos compromisos de la Albiceleste.
Los tres amistosos programados para esta ventana tienen un condimento especial. Lionel Messi y Nicolás Otamendi fueron citados únicamente para el partido ante Benín, previsto para el 6 de octubre en el estadio de River Plate, que será su despedida oficial del seleccionado. El encuentro ante Bolivia, fijado para el 30 de septiembre en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, y el que se jugará contra Burkina Faso el 3 de octubre en el Monumental, serán sin ellos.
Rodrigo de Paul y Giovani Lo Celso también fueron convocados exclusivamente para el encuentro despedida, lo que abre una incógnita sobre si tendrán continuidad en el proyecto de Scaloni hacia adelante. En cambio, cuatro futbolistas que participaron del Mundial no están en la lista: Marcos Senesi, Gonzalo Montiel, Leandro Paredes y Nahuel Molina. Paredes y Montiel cumplen suspensiones por los incidentes en la final del certamen —diez y siete fechas, respectivamente— y comenzarán a purgarlas desde estos amistosos, clasificados por la FIFA como categoría A.
De concretarse la renovación, Scaloni encararía su tercer ciclo mundialista consecutivo al mando del equipo nacional. También se espera que el cuerpo técnico atraviese una modificación relevante: Walter Samuel, ayudante de campo y referente en la pelota parada, tiene intenciones de dar el salto como entrenador principal, por lo que deberá ser reemplazado. En ese rol, Diego Placente, actual orientador de los seleccionados juveniles, aparece como el candidato con más chances de asumir.