México se despidió del Mundial 2026 con la frente en alto. En un partido cargado de emociones en el Estadio Azteca, el seleccionado local cayó por 3-2 frente a Inglaterra y quedó eliminado en los octavos de final, pese a protagonizar una gran reacción y jugar gran parte del segundo tiempo con un hombre de más.
El encuentro, que comenzó con una hora de retraso debido a una tormenta eléctrica sobre Ciudad de México, tuvo un arranque demoledor para los ingleses. Jude Bellingham silenció al público con dos goles en apenas 98 segundos: primero conectó un cabezazo a los 36 minutos y, dos minutos después, definió tras una asistencia de Harry Kane para poner el 2-0. Cuando parecía que Inglaterra tenía el partido bajo control, Julián Quiñones descontó antes del descanso y devolvió la ilusión al conjunto dirigido por Javier Aguirre.
El panorama cambió aún más a los 54 minutos, cuando el defensor Jarell Quansah fue expulsado por una dura infracción, dejando a Inglaterra con diez futbolistas. Sin embargo, lejos de replegarse, el equipo europeo encontró un nuevo golpe gracias a un penal convertido por Harry Kane para establecer el 3-1.
México no bajó los brazos y volvió a meterse en partido con otro penal, esta vez ejecutado con precisión por Raúl Jiménez a los 69 minutos. Con el marcador 3-2 y la ventaja numérica, los aztecas empujó durante el tramo final en busca del empate.
Con esta victoria, Inglaterra avanzó a los cuartos de final del Mundial, donde se enfrentará a Noruega, que previamente dio el golpe al eliminar a Brasil. México, en cambio, cerró su participación dejando una imagen competitiva, aunque sin poder concretar la remontada ante su gente.