Invierno, pleno Mundial en Estados Unidos y otro mundo en el Bicentenario. Los mismos colores, la misma pasión y el efecto Puma copando este frío sábado de julio que entregó una postal clásica para el seleccionado de rugby argentino que volvió a encontrar en San Juan ese amor que trascidende todo.
Con platea Este repleta, con las del Oeste más que cubiertas y un gran marco en las Populares, el Bicentenario volvió a acunar a Los Pumas en San Juan, repitiendo visitas que tuvieron finales felices como este primer triunfo en el Nations Championship derrotando a Gales en Pocito por 35-21.
Pero claro, más allá del rubgy, del sentimiento por ver ganar siempre a Argentina, los sanjuaninos le volvieron a dar respaldo al legado de Los Pumas con asistencia masiva. Temprano, los estacionamientos del Bicentenario ya empezaron a poblarse. Siempre con la Platea Este como insignia, con mucho público en ese sector desde una hora antes del inicio del match. Ya en la recta final, el apuro de los que dejaron todo al último momento para poblar rápido las Plateas Bajas del Oeste y dejar rodeados a los 35 hinchas de Gales que cruzaron el mundo para estar con su selección. Pero, si todo en absoluto respeto.
En las afueras, la fiesta del Fan Fest con la pintoresca actitud de los hinchas visitantes que le dieron duro a la cerveza argentina, Imperial, incluso acaparando latitas que luego se evaporaron en las plateas. Una fiesta para ellos y otra para los sanjuaninos que se enorgullecieron de que todo fuera fiesta, sin nada raro.
En la recta final, la aparición de los dos paracaídistas que trajeron las banderas al campo de juego encendió el ambiente. Dos aterrizajes perfectos, aplausos para todos y el momento más sublime: los himnos. Un especial protagonizado por Los Pumas que una vez más dejaron el alma al entonarlo, poniéndole más argentinismo a un sábado intenso, con mucho aroma a previa del Argentina-Suiza de la noche.
A la hora del juego, el primer madrugón de Gales con el primer try a los tres minutos amagó con sorprender al estadio, pero hubo reacción de Los Pumas para pasar pronto al frente y luego, nuevamente cerrar el primer tiempo con el 28-14 que ponía todo en su lugar y abría un segundo tiempo más tranquilo.
En el entretiempo, show bien nacional, bien argento. Con folclore y el colorido que se genera cuando se acentúa el patriotismo. Un espectáculo que los galeses disfrutaron como pocos, reproduciendo en sus teléfonos todo lo que les entregó San Juan. Era fiesta.
En el complemento, el andar de Los Pumas se asoció a la fiesta y terminó siendo sábado de gloria consiguiendo el primer triunfo nacional en el Nations Championship. Y en las tribunas, ese sentimiento bien argentino se fue convirtiendo en festejos y una gran previa para sentirse más argentos que nunca.
Los Pumas pasaron por San Juan y la respuesta fue la siempre. No hubo estadio repleto pero los sanjuaninos acompañaron otro paso del seleccionado de rugby con la misma pasión de siempre.