El futuro de Lionel Scaloni al frente de la Selección argentina volvió a quedar bajo interrogantes. Después de ocho años, cuatro títulos y una nueva final del mundo, el entrenador todavía no definió qué hará cuando termine su contrato el próximo 30 de diciembre y le habría transmitido al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, que atraviesa un fuerte desgaste y evalúa cerrar su ciclo.
La incertidumbre no nació de una declaración aislada. Tras perder la final del Mundial 2026 ante España, Scaloni ya había reconocido públicamente que necesitaba tiempo para pensar y que continuar significaría prácticamente “resetearse” y construir nuevamente un grupo después de una etapa extraordinariamente exitosa. La dirigencia, mientras tanto, mantiene como prioridad lograr su renovación.
El desgaste después de ocho años y el adiós de Messi
El primer factor es personal. Scaloni llegó a la Selección en 2018 y desde entonces atravesó un proceso prácticamente ininterrumpido de Eliminatorias, Copas América, Finalissima y Mundiales. Después de la última Copa del Mundo admitió sentir la necesidad de detenerse, descansar y evaluar si conserva la energía necesaria para comenzar otra etapa con horizonte en la Copa América 2028 y, eventualmente, el Mundial 2030.
A ese cansancio se suma un cambio enorme dentro del vestuario: Lionel Messi anunció su retiro de la Selección y Nicolás Otamendi también cerró su etapa. Además, Leandro Paredes puso en duda su continuidad y existen interrogantes alrededor de otros referentes como Emiliano Martínez y Rodrigo De Paul. Scaloni tendría así que encabezar una renovación profunda justamente cuando analiza si quiere seguir adelante.
La salida de Messi representa mucho más que perder al capitán. La etapa de Scaloni estuvo construida alrededor de una generación que ganó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar, otra Copa América en 2024 y llegó a la final del Mundial 2026. Ahora el entrenador debería diseñar la primera Selección de su ciclo completamente sin el número 10.
Su cuerpo técnico también podría cambiar
El segundo punto pasa por las personas que acompañaron a Scaloni durante prácticamente todo el proceso. Walter Samuel, uno de sus ayudantes de mayor confianza, tendría decidido dejar la Selección para intentar iniciar una carrera como entrenador principal en Europa cuando finalice su vínculo con la AFA.
Samuel forma parte del cuerpo técnico desde hace ocho años y tuvo una participación central tanto en el manejo del plantel como en cuestiones tácticas. Su salida no obliga a Scaloni a irse, pero significaría reconstruir también parte del equipo de trabajo mientras paralelamente debe iniciar un recambio dentro del campo.
En ese escenario aparece además una cuestión económica. De acuerdo con la información publicada por TN, existirían deudas de la AFA con integrantes del cuerpo técnico y futbolistas, una situación que habría generado malestar puertas adentro teniendo en cuenta el crecimiento económico que atravesó la entidad durante los últimos años.
Los amistosos y una planificación que no convence
El tercer motivo está relacionado directamente con lo deportivo. Scaloni pretende que la nueva etapa comience enfrentando a selecciones de mayor jerarquía, pero las dificultades para organizar amistosos competitivos volvieron a aparecer después del Mundial. La imposibilidad de cruzarse habitualmente con europeos, ocupados por sus propios calendarios, redujo notablemente las alternativas.
El problema ya había quedado expuesto antes de la Copa del Mundo, cuando la cancelación de la Finalissima obligó a Argentina a organizar a último momento encuentros contra Mauritania y Zambia. Ahora la situación vuelve a repetirse: AFA debía anunciar los rivales para la próxima ventana internacional, pero la confirmación fue postergada mientras aparecen Burkina Faso y Benín entre las posibilidades.
Para Scaloni, esos partidos no son un detalle. Sin Messi y con una renovación por delante, considera que los próximos compromisos deberían servir para empezar a probar futbolistas, nuevas sociedades y referentes ante rivales que permitan medir verdaderamente el nivel del equipo. La planificación deportiva se convierte así en uno de los puntos que deberán discutirse con Tapia antes de resolver su futuro.
La AFA quiere que siga, pero el reloj ya corre
Desde la dirigencia existe optimismo y la intención es que Scaloni continúe al menos hasta la Copa América 2028. Sin embargo, todavía no existe una definición y el calendario empieza a presionar: la primera ventana internacional posterior al Mundial se disputará entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, mientras que habrá otra fecha FIFA durante noviembre.
El entrenador acumula 104 partidos al frente de Argentina, con 76 victorias, 18 empates y apenas 10 derrotas, además de cuatro títulos: dos Copas América, el Mundial de Qatar 2022 y la Finalissima. Son números que ya lo ubican entre los grandes técnicos de la historia de la Selección y explican por qué en AFA su permanencia es considerada una prioridad.
La decisión, sin embargo, será suya. Después de construir uno de los ciclos más exitosos de la historia del fútbol argentino, Scaloni deberá resolver si tiene fuerzas para encabezar la era posterior a Messi o si diciembre marca el final de la Scaloneta tal como se la conoció hasta ahora.