Ronaldinho no puede con su pulso por hacer magia con una pelota. Ayer, mientras se retiraba del estadio Old Trafford donde participó de un partido de viejas glorias del Manchester United, se acercó hasta un balón que descansaba sobre el césped y le tiró un caño a una persona que pasaba por allí. La imagen recordó a la misma maniobra que hizo Diego Maradona en 2011, cuando participó de la inauguración de un estadio en Chechenia.


