El sanjuanino Federico Pereyra contó su historia de cómo pasó todo con el celular que regresó al vicepresidente de la Conmebol, el uruguayo Eugenio Figueredo y señaló firmemente que "yo no soy ningún ladrón. No robé nada, todo fue un malentendido". Y agregó que le dolieron las burlas que recibió del público sanjuanino a lo largo del partido de antenoche.
-¿Qué pasó con el celular de Eugenio Figueredo? ¿Vos te lo llevaste?
-Sí, yo me lo llevé, pero sin la intención de quedármelo. Yo tenía que ir al gimnasio a hacer pesas y cuando fui al mostrador del hotel para pedir un remís, esta gente que estaba en el hall central se paró y se lo dejó en la mesa. Lo tomé y me lo llevé. Lo tuve en el bolso mientras entrenaba, durante una hora y nadie me llamó. Cuando regresé al hotel fui y lo devolví. Yo no soy ningún ladrón. Además yo vi las cámaras de seguridad y ahí se vio lo que estoy contando.
-Eugenio Figueredo dijo que le habían sacado el chip al aparato ¿Es verdad?
-Al celular lo entregué de la misma forma en la que lo encontré. Es más, hasta le pedí disculpas a Eugenio y nos tomamos un café y no lo tomó a mal.
-Él dijo que no aceptó las disculpas.
-Está bien y lo respeto. Yo tengo en claro que no hice nada de lo que se dice o por lo menos de la forma en la que se salió a contar.
-Se decía que después de lo ocurrido no jugarías el partido y que Weber hasta te había sacado de la selección ¿Que pasó realmente en la intimidad?
-Javier (por Weber) me dijo que me quedara tranquilo y que todo era un malentendido. Además esto fue armado para sacarnos del clima a final. En cuanto a la selección, el lunes tengo que presentarme para empezar los entrenamientos de cara a la Liga Mundial.
-¿Por quién fue armado?
-Por todos. Igual ya está. Perdimos el partido y UPCN fue campeón.
-¿Por UPCN?
-Por todos. Además el periodismo siempre agranda las cosas. Yo lo entiendo, pero no lo comparto. Esto ya quedó atrás pero tengo que decir que la gente me juzgó sin saber bien las cosas.
-¿Te dolió el recibimiento en el Aldo Cantoni?
-Yo soy sanjuanino y ver que la gente de tu provincia te trate así, siempre duele. No es fácil entrar a un estadio en el que nueve mil personas te insultan. Las cosas hay que aceptarlas y seguir adelante. Esto siempre me pasó cuando vine a jugar acá. Además me imaginaba cómo sería el recibimiento, pero sólo tenía que pensar en el equipo.
-¿Que opinás de la bandera que colgaron los hinchas? (NdR Alusiva al episodio del celular).
-También fui hincha en algún momento y esto pasa. Aunque la gente que me insultaba me daba lástima, porque lo hicieron sin conocerme.
-¿UPCN fue un justo ganador?
-Jugaron mejor que nosotros y ganaron el último partido de manera justa. De todas formas, Bolívar se fue con la frente alta.