El plantel de San Martín volvió ayer a Tucumán, se entrenó en el estadio pensando en la revancha del domingo contra Desamparados de San Juan, y quedó concentrado a la espera del cotejo que debe ganar para no perder su lugar en la B Nacional. A la vez, el técnico Pedro Monzón denunció haber recibido algunas amenazas, debido al mal momento que atraviesa el equipo. “Me mandan mensajitos de texto y me llaman por teléfono, pero yo los ignoro y no tengo miedo”, comentó Monzón al término de la práctica realizada en el estadio La Ciudadela, haciendo públicas algunas amenazas que recibió en los últimos días.

