En la previa al inicio de este Mundial, cuando a los jugadores argentinos se los consultó con quién les gustaría enfrentarse en la final la decisión fue una sola: España. Para la gran mayoría era cantado que ambos seleccionados iban a disputar el encuentro decisivo y se dio. Para la historia del hockey lo ideal era que los dos mejores del mundo definieran la edición 40. Para 8 de los 10 jugadores albicelestes será la revancha de la final perdida en el Mundial pasado (fue 3-1). Incluso la final del 2001 en San Juan y esa sangre en el ojo que quedó luego que España amargara a los argentinos por penales sigue latente. Condimentos, torcer la historia, y dejar el título en San Juan mandan y desde las 20 la respuesta comenzará a trabajarse, para una y hora media después poder pronunciar la palabra campeón y darle a Argentina el quinto campeonato Mundial en su historia.
