Buenos Aires, 14 de agosto.- El triunfo de Arsenal, legítimo, se explica a partir del desequilibrio permanente que provocó Leguizamón y el juego colectivo cohesionado del equipo.
Buenos Aires, 14 de agosto.- El triunfo de Arsenal, legítimo, se explica a partir del desequilibrio permanente que provocó Leguizamón y el juego colectivo cohesionado del equipo.