Racing Club venció a River Plate por 2-1 y quedó como único puntero del triangular de verano "Ciudad de Salta 2010", que se está desarrollando en el estadio Padre Martearena de esta ciudad. Gabriel Mercado, con la ayuda del arquero millonario Nicolás Navarro, puso en ventaja a la "Academia" a los 9 minutos de la parte inicial, igualando Diego Barrado a los 18 tras asociarse con Cristian Villagra.

Sobre los 31 del segmento inicial Juan Carlos Falcón, con un disparo desde fuera del área, le dio la victoria al conjunto que orienta tácticamente Claudio Vivas, que lidera el torneo con 4 puntos, seguido por Independiente, con 1, y River, sin puntos.

El certamen se cerrará el próximo domingo con el choque entre Independiente y River Plate. Si ganan los Rojos por una diferencia mayor a un gol serán los campeones; en cambio, un empate o un triunfo de River -ya no tiene chance- coronará a Racing.

No había pasado absolutamente nada cuando a los 9 minutos Mercado sacó un centro desde la derecha, fácil para Nicolás Navarro, pero el arquero apenas atinó a acariciar el balón que se terminó metiendo dentro del arco. River, que actuó con mayoría de suplentes, trató de reaccionar tras la apertura del marcador y lo hizo a partir del trabajo de Diego Barrado. El volante marcó el empate con un disparo bajo, después de combinar con Cristian Villagra.

Parecía que River iba a asumir el comando del partido. Y lo hizo pero tibiamente, con algunos chispazos más de Barrado y otros de Mauro Díaz. Del otro lado Racing aportaba poco. Por eso el primer tiempo se encaminaba hacia un 1-1 clavado, pero Pereyra paró mal una pelota, que fue a dar a los pies de Falcón. Y el volante, que hasta ahí no había hecho gran cosa, sacó un bombazo de 25 metros que se metió junto al palo izquierdo de un impotente Navarro.

River salió en busca del empate en el inicio de la parte complementaria, mientras Racing se paraba de contra intentando aprovechar los espacios que dejaba su rival en el medio y el fondo. Los "millonarios" fueron más en ese segmento pero, carentes de profundidad, casi no comprometieron a Santillo. Y en esa impotencia ofensiva murieron sus chances de quedarse con el primer torneo del año, ese que Racing tiene al alcance de su mano.