El Gillette Stadium de Boston lo conoce. Estuvo en esa misma cancha en el Mundial de 1994, aunque por entonces el estadio, ubicado en el mismo lugar, fuera otro. El recuerdo no es bueno: el doping de Maradona sigue presentes. Por eso tal vez el Coco Alfio Basile haya aprovechado su estadía en los Estados Unidos para ir a ver a la Selección y ahuyentar viejos fantasmas.

