Después del éxtasis, la realidad. Así vive Sportivo Desamparados las horas post ascenso a la Primera B Nacional, sabiendo que ya entró en una carrera contra el tiempo porque el 13 de agosto comenzará el torneo y para esa altura, el Puyutano tendrá que haber resuelto demasiadas cosas: dirigencia, presupuesto, técnico, plantel, obras. Todo junto y sin margen de error. Y como lo primero es lo primero, con la confirmación de que el actual presidente Miguel Jofré no irá por la reelección pese al éxito del ascenso, empezó el juego de las especulaciones y ya salieron a la luz dos candidatos: el empresario del transporte Ricardo Salvá y el ya conocido Luis Ciminello. Salvá fue muy cauto pese a que su candidatura está sostenida desde el propio oficialismo que encabeza Jofré, mientras que Ciminello, desde Buenos Aires, no ocultó su permanente tentación por ser presidente. Queda poco tiempo y las definiciones se precipitarán en las próximas horas.
Ricardo Salvá abordó el tema con total cautela, al punto de no descartar ni confirmar sus apetencias, pero dejando en claro que hoy por hoy, tiene otras prioridades por encima de presidir Desamparados: “El tema me sorprende. Yo había tenido algunas charlas con el presidente Jofré pero nunca hubo un ofrecimiento formal para ir por la presidencia del club. Yo tengo otras prioridades y me interesa muchísimo el porvenir de Sportivo por lo que siempre estaré dispuesto a colaborar desde cualquier posición pero no la de presidente. De esas charlas a que yo me presente como candidato hay un trecho muy largo pero en las próximas horas vamos a hablar el tema con Jofré y tomaremos una decisión. Repito, no es mi prioridad presidir a Desamparados”.

