Buenos Aires, 11 de agosto.- Fue misión imposible. La lluvia no dio tregua, y complicó todo en la cancha de All Boys. Tirar un pelotazo al área rival implicaba mojarse todo por la cantidad de agua que cayó. Quilmes no supo aguantar la ventaja, y el local llegó a la merecida igualdad a falta de tres minutos.

