En Argentina hay alrededor de 50 agentes con licencia FIFA (la mayoría en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba) y en Cuyo tan solo uno. Precisamente ese único representante oficial de jugadores de la región es sanjuanino y se llama Gustavo Mulet (h), un abogado de 31 años que unió sus tres pasiones para buscar su futuro.

 


“Me recibí en el 2011 pero la carrera no me terminó de convencer, entonces busqué algo relacionado con el fútbol que, al igual que viajar como las relaciones humanas internacionales, son mis pasiones. Empecé a trabajar en eso y afortunadamente pude llegar a ser un agente FIFA”, contó Gustavo Mulet al mismo tiempo que agregó que “me costo un montón, perdí mucha plata, pero ahora esta profesión me está dando las primeras satisfacciones. Es un proceso complejo en el que no hay códigos, no hay respeto, pero hay que salir adelante”.

 


Para llegar a representar jugadores hay que ser abogado, pariente cercano de algún futbolista (como es el caso de Lionel Messi, cuyo manager es su padre Jorge) o ser un agente licenciado, con el objetivo de brindar tranquilidad a las familias. Desde el 2001 la FIFA le delegó a las asociaciones nacionales (en este caso a la AFA) la facultad para otorgar las licencias. Para ingresar, según contó Mulet, hay que rendir un examen de 20 preguntas (15 de reglamentación de FIFA y 5 de AFA) capciosas y complicadas, mientras que para aprobar se debe obtener el 76% de las respuestas correctas, firmar un código en el que asume la responsabilidad de ser agente y también una póliza que cubra una eventual demanda de daños y perjuicios para darle seguridad jurídica a jugadores y clubes.

 

 

Gustavo Mulet junto a un futbolista, durante un viaje a Ghana.

 

 

“La vida útil de un jugador es corta y entonces debe estar protegida, por eso es tan difícil poder llegar a ser un representante oficial”, dijo el único agente FIFA de Cuyo, quien aclaró que básicamente su actividad es realizar gestiones entre un club y un jugador, negociar contratos y transferencias con el objetivo de evitar triangulaciones, para que todo sea legal, porque los pases no pueden pertenecer a terceros, sino que deben ser del jugador y de los equipos.

 

Actualmente, Mulet tiene un futbolista representado en Boca, que es el entrerriano Brian Maschio y la rompe en las inferiores. “Hago hincapié en jugadores jóvenes, pero mientras más grande es el club, más complejo es llegar, a veces es mejor que un jugador esté en un club chico o mediano”, explicó. Además de Maschio, el sanjuanino tiene dentro de su órbita a chicos de Ecuador y Perú, pero siempre le llegan notificaciones con el combo currículum-video de jugadores para que los ubique en alguna institución.

 

 

Brian Maschio, representado por Gustavo Mulet, junto a Carlos Tevez.

 

 

 
El agente sostuvo que en el país “muchos jugadores vienen de sectores socio-culturales bajos y no les importa si el representante es serio o si tenés contacto, sino cuánto dinero hay hasta que llegue a Primera División”. Precisamente sobre esto, el abogado sanjuanino explicó que solo el 2% de los futbolistas que está en inferiores llega a jugar en la máxima categoría de un equipo, mientras que el 1 por ciento da el salto a Europa.

 


“Es difícil hacerle entender a los padres de los chicos esta realidad, porque hay jugadores con un gran potencial pero que a la vez son indisciplinados, por eso el inicio es complicado. De todas maneras, el futbolista argentino es muy reconocido a nivel mundial y tiene el plus de poder obtener la doble ciudadanía en varios países del mundo”, cerró Gustavo Mulet, el sanjuanino que es el único agente FIFA en todo Cuyo.