Su nombre es todo fútbol y Giovanni Simeone está haciéndose su propio camino pese a que es hijo de Diego Pablo. Para eso, el pibe empezó a escribir su historia con goles y ayer en el Monumental convirtió el primero en forma oficial con la camiseta de River. Motivos para festejar a lo grande, sabiendo que no fue un triunfo más y que el equipo necesitaba cambiar de imagen. Por eso lo disfrutó con todo y hasta se animó a sacar el pecho por sus compañeros.
’Me pone muy contento hacerlo en esta cancha, una de las más grandes del mundo, contento por mí, por Manu (Lanzini) y por el triunfo, se abrió el arco y ahora voy a seguir haciendo goles‘, soltó el pibe, emocionado, una vez decretado el resultado. El Cholito se vio beneficiado por un mal rechazo de la defensa de Tigre y definió de gran manera para marcar el segundo de River, que ahí se tranquilizó y se adueñó del resultado. Todos los titulares y los suplentes se acercaron para felicitarlo con un abrazo, como hizo Ramón poquito después cuando lo sacó para la ovación.
Simeone, que ya es Gio, la mandó a guardar como su ídolo Falcao y el Pelado sabe que también puede confiar en sus pibitos: ‘Ramón siempre está apoyándonos, me dio la titularidad por suerte la pude aprovechar, dimos lo máximo para demostrar que River no sólo quiere la copa sino también el campeonato‘. Y para cerrar, dejó una frase ramonesca: ‘Demostramos que River siempre está ahí, tenemos la caja de champagne guardada, je‘.