El delantero Carlos Luna confesó ayer que su llegada a River es como “un sueño” que quiere disfrutar, y afirmó que le dolieron las versiones de que no se encuentra bien físicamente. “Las cosas que se dijeron me dolieron a mí y a mi familia, a la gente que está conmigo, pero ahora queda en mí ponerme bien físicamente y demostrar los domingos que estoy bien”, expresó Luna, quien llegó a River luego de que en Lanús le bajaran el pulgar porque le detectaron una osteocondritis en la revisión médica.

