9 de septiembre de 2010 - 00:00

Más que un trago amargo

Estudiantes tuvo una mala noche futbolística y terminó viendo cómo la Liga de Quito terminaba festejando el título de campeón.

Estudiantes de La Plata, que anoche fue víctima de su falta de fútbol, dejó escapar la Recopa Sudamericana al empatar sin goles de local en la cancha de Quilmes ante la Liga Deportiva Universitaria de Quito, que así se convirtió en el bicampeón del certamen continental.

El equipo que dirige Alejandro Sabella no logró revertir la caída por 2 a 1 en Ecuador y así no pudo sumar un nuevo título internacional, el séptimo para sus vitrinas. En cambio, el equipo ecuatoriano estiró su cosecha de títulos a nivel sudamericano, luego de la Copa Libertadores ganada en 2008 y tanto la Recopa como la Sudamericana del año pasado.

El inicio del encuentro mostró a un Estudiantes dubitativo en el fondo, flojo en la presión en la mitad de la cancha y tibio en ataque. De hecho, Liga Deportiva, equipo orientado por el rosarino Edgardo Bauza, con apenas orden, tranquilidad y experiencia, estuvo cerca de abrir el marcador.

Recién pasados los 25 minutos empezó a pesar Juan Sebastián Verón, su mejor hombre, y así llegaron las primeras situaciones de gol. Así, lo tuvieron Leandro Benítez (27m.), Gastón Fernández (29m.), Rodrigo Braña (40m.) y Federico Fernández (43m.), pero primero el arquero José Cevallos (no atajaba desde diciembre de 2009) y, en las tres ocasiones restantes, la falta de puntería de los futbolistas de Estudiantes mantuvieron la paridad en el tanteador. Entonces, entre la calma y prolijidad de Liga y la inoperancia del conjunto que dirige Alejandro Sabella se fue la etapa inicial.

De hecho el técnico del equipo platense, en el entretiempo, mandó a la cancha a Carlos Auzqui por Gastón Fernández para tener más peso en ataque. Y en cierta forma tuvo éxito porque Estudiantes tuvo antes de los cinco minutos dos chances de gol, ambas en los pies de Leandro González, pero que chocaron contra el travesaño y Cevallos.

Pero tras ese tramo alentador, el equipo de Sabella se dispersó y casi no inquietó a Cevallos. La Liga, con el transcurrir de los minutos, se afianzó aún mejor en el campo de juego. Y a los 29 minutos, una escapada de Barcos por la izquierda casi termina en el tanto del conjunto de Bauza.

Estudiantes fue una y otra vez en busca del gol salvador; extrañó a un Verón presente en cancha, pero ausente en el juego; y se quedó sin nada frente a la multitud que copó la cancha de Quilmes.

El festejo quedó entonces para el puñado de 500 ecuatorianos que llegaron confiados al Sur bonaerense con el propósito de alentar a un equipo que está destinado a hacer historia en el fútbol de su país.

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