Dieron todo hasta el último segundo. Pudieron terminar iguales de no haber sido por ese gol legítimo de Sarmiento que no fue cobrado por uno de los árbitros porque no lo vio. O también por aquellas dos chances, en el último minuto, que tuvo el equipo albardonero (un libre y un penal) que dilapidó. Lo cierto es que Olimpia terminó ganando un emotivo partido por 6-5. Y nadie podrá decir que fue injusto. Porque el equipo Turco fue siempre para adelante. Tanto que dos veces estaba abajo en el tablero y lo empardó. Y, recién en el complemento, pasó al frente para terminar ganándolo.

