Buenos Aires, 1 de julio.- ‘Tarea cumplida. Que sigan matándome‘, se desahogó Caruso, combinando el final feliz de la crítica temporada del equipo y los cuestionamientos que vino recibiendo desde que asumió como DT azulgrana.

Caruso vivió como siempre el partido, a los gestos, al borde de la línea de cal y admitió que se ‘quería morir‘ cuando Instituto se puso en ventaja. El técnico aseguró que era difícil mantener a San Lorenzo en Primera, especialmente en la última fecha, cuando no dependía de si mismo.

‘Mamita querida si era difícil, pero se nos dio‘, apuntó y ante ello destacó el ‘gran esfuerzo‘ que hicieron los futbolistas para dejar al equipo en Primera. ‘Esto es una alegría‘, resaltó. Al ser consultado si seguirá en el club, Caruso fue contundente: ‘me quedo‘.