El capitán e ídolo de Boca, Román Riquelme, evitó ayer pronunciarse sobre si el de ayer fue su último Superclásico en La Bombonera y afirmó que lo tomó como ‘un partido más‘. Además, Riquelme fue cauto al evaluar el rendimiento del árbitro Néstor Pitana, criticado por los hinchas y hasta por Carlos Bianchi. ‘El clásico es único y esta cancha también. Pero para mi hoy es un partido más‘, dijo Riquelme, quien evitó dar precisiones sobre si jugó su último Superclásico, debido a que la dirigencia podría no renovarle el contrato después de junio. Y precisó: ‘Yo disfruto de jugar en la Bombonera. Soñaba jugar un partido acá de chiquito y tengo más de doscientos‘.

