La Copa Africana de Naciones tuvo este domingo 18 de enero uno de los desenlaces más escandalosos e insólitos de su historia. En el Estadio Prince Moulay Abdellah, de Rabat, Senegal se consagró campeón tras vencer a Marruecos en una final atravesada por decisiones arbitrales controvertidas, protestas, abandono momentáneo del campo de juego y una definición electrizante en el alargue.
El partido se desarrolló con el nerviosismo propio de una definición continental hasta que llegó un cierre cargado de polémica. En el cuarto minuto de los ocho adicionados, Abdoulaye Seck ganó en el área tras una pelota parada, el balón pegó en el travesaño y, justo antes de que Ismaila Sarr empujara la pelota al gol, el árbitro congoleño Jean Ndala sancionó una infracción que desató la furia del conjunto senegalés. La decisión, además, impidió la intervención del VAR.
La tecnología sí tuvo participación en los instantes finales del tiempo reglamentario. Tras un tiro de esquina a favor de Marruecos, el VAR llamó al juez por un leve agarrón de El Hadji Malick Diouf sobre Brahim Díaz. Ndala sancionó penal y, ante ese escenario, el entrenador de Senegal, Pape Thiaw, ordenó a sus jugadores retirarse del campo de juego en señal de protesta por el accionar de la terna arbitral.
Se vivieron más de diez minutos de incertidumbre, con la posibilidad latente de que Marruecos se consagrara campeón por abandono. Sin embargo, Sadio Mané tomó la iniciativa, llamó a sus compañeros para regresar al campo, y el partido se reanudó. Finalmente, Brahim Díaz ejecutó el penal en el minuto 114: intentó picarla con displicencia, pero el arquero Edouard Mendy contuvo el remate sin inconvenientes.
El empate 0-0 en los 90 minutos llevó la definición al alargue. Allí, Senegal golpeó rápido. A los tres minutos, armó una contra letal que terminó en los pies de Pape Gueye, quien sacó un potente remate de media distancia y colgó la pelota del ángulo para marcar el único gol del partido.
Con ese tanto, Senegal sostuvo la ventaja hasta el final y levantó el trofeo de la Copa Africana de Naciones, en una final que quedará en la historia no solo por el campeón, sino por un desarrollo cargado de controversias, decisiones discutidas y un cierre tan caótico como inolvidable.

