En la antesala del amistoso internacional frente a Millonarios en La Bombonera, por la Copa Miguel Ángel Russo, Juan Román Riquelme tomó la palabra y dejó definiciones fuertes sobre el presente y el futuro de Boca Juniors. Con la llegada de Marino Hinestroza prácticamente encaminada, el presidente xeneize buscó llevar calma al hincha y fue contundente al hablar del mercado de pases: “No tenemos que volvernos locos”.

Riquelme destacó al delantero colombiano, a quien elogió desde su rol de hincha, pero al mismo tiempo marcó una línea clara respecto a la política de incorporaciones. Según explicó, Boca cuenta con “un gran plantel” y no considera necesaria una renovación profunda, pese a las expectativas que suele generar cada ventana de transferencias. En ese sentido, hizo un repaso del último año y medio y puso en valor el proceso de refuerzos que atravesó el club.

“En enero del año pasado llegaron siete jugadores y se decía que era el mejor mercado de los últimos 20 años. Después se incorporaron Braida, Pellegrino y llegó el jugador que todos queríamos: Paredes. Fueron diez jugadores importantes, con lo que significa contar con Leandro. Por eso ahora no tenemos que volvernos tan locos”, argumentó Román.

El presidente también defendió al plantel tras un 2025 irregular y pidió paciencia con los tiempos de adaptación. Convencido de que este será un año de crecimiento futbolístico, sostuvo: “A veces a nuestros jugadores les lleva un poco más de tiempo acostumbrarse a nuestro club. Yo tengo la confianza de que este año nos van a hacer disfrutar muchísimo”.

En relación a Hinestroza, Riquelme dejó entrever que su llegada está al caer, más allá de algunas diferencias económicas de último momento. “Marino es un jugador técnicamente muy bueno, rápido, con muchas condiciones para disfrutar de jugar a la pelota”, expresó, prácticamente dando por hecho el refuerzo.

Con la mirada puesta en el horizonte deportivo, Román remarcó la importancia del 2026 y del regreso de Boca a la Copa Libertadores. “Es un año muy importante para nosotros. La ilusión es grande, tenemos muchos torneos por delante y la Libertadores, que la vamos a volver a jugar. Esperamos competir bien y llegar hasta la final”, afirmó.

Por último, Riquelme se refirió al valor simbólico del amistoso ante Millonarios, que se disputa bajo el nombre de Copa Miguel Ángel Russo, en homenaje al exentrenador xeneize. Destacó el vínculo personal que los unía, recordó el inicio de su enfermedad mientras dirigía al club colombiano y confirmó que el certamen llegó para quedarse: “La vamos a jugar todos los años, en enero”, institucionalizando así un homenaje permanente a una figura clave en la historia reciente de Boca.