Carlos Buteler, director médico del Sanatorio Argentino, el centro de salud privado que visitó María Celina Correa luego de sustraer la beba de la Maternidad del Hospital Rawson, dijo sobre la joven que ‘se comprobó que no tenía signos de haber estado embarazada ni haber tenido un parto hacía poco tiempo. Al ver la irregularidad fui a hacer la denuncia policial y me comuniqué con el juez (Maximiliano Blejman)’.
Buteler comentó que Correa llegó a las 20 del miércoles con su familia aduciendo que había tenido a la bebé en su domicilio de Pocito y de inmediato se le realizaron estudios de rutina a ella y la criatura. Pero automáticamente los médicos detectaron varias irregularidades.
‘En el examen clínico que se le realizó a la madre no se detectó sangrado ni útero agrandado. Se le hizo una ecografía por la cual se constató un útero pequeño, en condiciones normales. En tanto desde Neonatología de nuestro sanatorio nos comunicaron que la beba tenía signos de haber tenido asistencia hacía pocas horas de un servicio médico, porque venía con estigmas de vacunación y signos de haber tenido el cordón umbilical clampleado (pinzado)’, dijo el médico.
Tras la denuncia, el jefe de Neonatología del sanatorio regresó a las 23.15 a la criatura al Hospital Rawson. ‘Es un caso no habitual; algo excepcional. A nosotros es la primera vez que nos pasa algo así. La chica no ha tenido ninguna asistencia previa en este sanatorio y en ningún momento se mostró alterada. Es más, se prestó de forma normal a todos los exámenes que le realizamos’, dijo Buteler.