El juez entrerriano Carlos Rossi, quien tomó la decisión de beneficiar con una excarcelación al abusador serial Sebastián Wagner, forma parte de un entramado judicial que permite semanalmente a 200 violadores de todo el país acceder a distintos tipos de medidas para recuperar la libertad.

 

 

Como se sabe, el principal sospechoso de matar a Micaela es un peligroso agresor sexual, condenado por la justicia, pero que había recibido un beneficio excarcelatorio que le permitía estar en libertad, desempeñarse laboralmente y volver a cometer delitos de índole sexual, aunque esta vez le sumó femicidio.

 

“No puedo creer que está libre. Yo no lo sabía. A mí nadie me dijo”, contó una de las víctimas del abusador días pasados, cuando trascendió que Wagner era el sospechoso de la desaparición de Micaela. Así, quedó en evidencia, una vez más, la oscura relación entre un sector de la justicia argentina y la problemática de los agresores sexuales. “Lo condenaron. Tenía que estar preso, no en libertad. Es una vergüenza lo que hacen”, sostuvo la mujer en declaraciones periodísticas.

 

De acuerdo a lo que pudo averiguarse de fuentes gubernamentales que analizan estadísticas penales, los juzgados de ejecución penal de todo el país, que tienen a su cargo los casos de personas que resultaron condenadas por diversos delitos, disponen un promedio de 200 beneficios excarcelatorios semanales a peligrosos sujetos que cometieron delitos contra la integridad sexual, como abusos y violaciones.

 

María Elena Leuzzi, titular de la Asociación de Víctimas de Violaciones comentó que “la justicia es absolutamente machista, entonces todo el tiempo están liberando a violadores, sabiendo que no son recuperables y que van a reincidir”.

 

“Una vez que está la condena para el violador, no hay paz para las víctimas. Todas las garantías son siempre para los agresores sexuales, pero las víctimas no tienen ninguna chance de justicia. Los violadores reinciden en el 99 por ciento de los casos. Los atrapan, los condenan y luego los liberan para que sigan violando”, señaló Leuzzi.

 

En los informes sobre ejecución de pena, surge que semanalmente unas 200 personas que previamente fueron condenadas por abusos sexuales o violaciones reciben algún tipo de beneficio excarcelatorio. “Los jueces de ejecución penal disponen de varias figuras para excarcelar a un preso. Desde la libertad condicional, hasta la asistida, hay un cúmulo de figuras que son aplicadas para quienes cometieron delitos”, se explicó.