"Iba en la moto con mi señora y mi hija cuando veo que desde atrás venía el Jony a todo lo que daba, me pasó al chapón y unos metros más adelante se abrió no sé por qué y justo venía de frente el auto... se la pegó en el medio", relató ayer Enzo Cabello, todavía traumado por lo que vio segundos después: su tío volando por arriba del Ford Falcon y cayendo pesadamente al asfalto, sin ninguna chance de supervivencia a causa de las lesiones que sufrió en el terrible impacto frontal.

La víctima se llamaba Jonatan Emanuel Ruarte y lo apodaban "Narigón". Estaba separado, tenía 30 años y dos hijos, una nena de 8 y un nene de 4, con quienes vivía en el Barrio Los Médanos de Rawson. En el último tiempo había estado trabajando como ayudante de albañil.

La víctima, Jonatan Emanuel Ruarte.

Según explicaron desde su entorno, en la tarde del último sábado Ruarte había estado en una juntada con familiares y amigos en el Asentamiento La Paz de La Bebida, en Rivadavia. Y por la noche pretendía regresar a su casa cuando se cruzó con la desgracia. Fue a eso de las 22, en Rawson, cuando transitaba en su Zanella 110cc por calle 5 en dirección al Este. Unos 400 metros después de Chacabuco, a la altura del Barrio Valle Grande, se cruzó de carril y se estrelló contra el duro frente del Ford Falcon que Gerardo Alberto Carrizo (38) guiaba en sentido contrario. El automovilista iba acompañado por otro hombre llamado

Ezequiel Miguel Fernández (26) y dos sobrinos de 8 y 6 años. Según la Policía, Carrizo dijo que ese tramo de la calle no tiene nada de iluminación, que eso le impidió ver al motociclista y que no pudo realizar ninguna maniobra para intentar esquivarlo.

El impacto fue tremendo porque ninguno de los conductores frenó. La moto quedó despedazada y el casco voló tanto que no fue hallado en la escena, mientras que el frente del auto quedó también muy dañado. Y la consecuencia más grave se la llevó Ruarte, porque por más que intentaron reanimarlo, su destino quedó echado en el lugar.

"Vi cuando mi tío cayó al piso... ya en el aire iba todo quebrado. Mi señora gritaba "el Jony, el Jony". Cuando voy a verlo, lo agarro y ya estaba muerto. El choque fue tan fuerte que le sacó toda la ropa, quedó en boxer", contó Cabello. El muchacho estuvo presente también en la juntada previa a la tragedia, y admitió que la víctima había estado bebiendo alcohol y que "venía mal". Ayer, mientras buscaba en el dormitorio del fallecido una foto de él, se emocionó al describirlo como "un copado y trabajador". La que no pudo decir ni una palabra fue la madre de la víctima, pues ayer continuaba en shock y atravesando un cuadro de profunda tristeza.

Tras el hecho, el automovilista quedó demorado en la seccional 35ta. El test de alcoholemia le arrojó que no tenía alcohol en sangre.