Martín Sambor

Andrea Arroyo no quiere hablar. Teme que su expareja se ponga más violento. Sólo utiliza sus redes sociales para exponer el martirio que viene pasando a pesar que en el medio hay una restricción de acercamiento. Desde su entorno familiar decidieron contar detalles de lo que pasa.

El hombre en cuestión es Martín Sambor, exarquero de Sportivo Desamparados y actual propietario de un complejo de canchas de fútbol. Tienen 3 hijos en común (1, 4 y 10 años).

La primera denuncia que le hizo Andrea fue en 2018 y la Justicia resolvió cuota alimentaria y una perimetral para no acrecarse de 1.000 metros a la redonda, según la resolución firmada por la entonces jueza de Familia María Estela Tejada.

Copia de la resolución judicial

Pero en la práctica no se cumplía porque Andrea y sus hijos vivían hasta el sábado pasado en un departamento ubicado a los fondos de la casa de la madre de Sambor y si bien la abuela intermediaba para hacer cumplir el régimen de visitas, lejos estaba de hacerse valer la restricción. 

El último episodio de violencia sucedió el 15 de febrero cuando Sambor llegó a la casa de Arroyo con los niños que habían participado de un campamento de la colonia de verano, según precisó a este diario un familiar de la mujer. Que en un momento se alteró, empezó a insultarla y la agarró del cuello, todo esto con el bebé en brazos de él. Que uno de los hijos fue corriendo a la casa de su abuela a pedirle ayuda. 

Con el escándalo y un llamado al 911, personal de la Comisaría 13ra se hizo presente y que Sambor se refugió en la casa de la madre, argumentando que ese era su domicilio y que él no había hecho nada. Tras ese hecho, la mujer decidió abandonar la casa temiendo que la próxima sea peor.

"Él no tiene límites. Nosotras en la calle, mis cosas tiradas, mis cosas, cositas que adquirí con todo esfuerzo. Todo mío. A una semana de empezar las clases. Juro que no doy más, me quedé sin fuerzas. Sin fuerzas y mucho miedo. Mis hijas destrozadas. Qué más?? Me va a matar??? Qué tengo que hacer??? No doy más,no doy más. Estoy desesperada", publicó Andrea en su cuenta de Facebook.

En el entorno de Arroyo aseguran que ni la policía ni la Justicia le pone un punto a la situación.