La jueza de Garantías, Verónica Chicón, ordenó ayer que el dueño de un lavadero de Chimbas, de 36 años, permanezca con prisión preventiva por 4 meses y le concedió a Fiscalía un plazo de 6 meses para investigarlo por los presuntos abusos y violaciones reiteradas contra la hija de su pareja a quien le dio su apellido, entre los 11 y los 15 años. La chica tiene hoy 19 años y denunció los hechos el pasado viernes (primero fue a la seccional, luego al CAVIG) y en el mismo momento en que relataba los hechos, entró en una crisis de nervios (su mamá, esposa del imputado, también) cuando supieron que el sospechoso se había provocado cortes en ambos brazos y le anunció a un cuñado de la chica, que "se iba a matar, que se la había mandado".

