’Me sorprende la actitud de ambos porque no son personas que llevan meses en la empresa. Uno lleva 5 años trabajando y el otro alrededor de 1 año y medio. Encima el otro detenido es cliente nuestro. Nunca habíamos tenido un problema con esos empleados y nos sorprende su actitud porque siempre le hemos ayudado en todo lo que hemos podido’. La frase la dijo ayer Fabricio Aranda (27), el dueño de una maderera de Pocito, tras descubrir el miércoles en la noche que dos de sus empleados le estaban hurtando por el fondo $8.000 en tirantes de pino y álamo. Según la Policía, otro compañero los descubrió cuando pasaban el material a través de una medianera a un vehículo estacionado del otro lado y de inmediato puso en alerta a Aranda. Luego del llamado al 911, policías del Comando Radioeléctrico apresaron a los empleados infieles. Tras una investigación, ayer los mismos efectivos detuvieron a un carpintero de Santa Lucía porque en su taller tenía parte del botín.
