El 17 de diciembre del año pasado, una joven empleada de una aseguradora de calle Comandante Cabot 2910 Oeste vivió una pesadilla cuando ingresaron a robar en la oficina que trabaja y, lo peor, fue manoseada por el delincuente que se fugó con dinero ($4.000, una notebook y dos celulares). Este martes por la mañana, otra vez la misma empresa, pero distinta sucursal, este caso de avenida Libertador, frente al Vea de Rivadavia, 500 metros al Este de Rastreador Calivar, fue blanco de un delito con características similares.


