La Corte de Justicia de la provincia resolvió poner en libertad a Deolinda Godoy y Gerardo Riveros, los dos acusados por el asesinato del niño Kevin Borquez, por pasar más de 2 años detenidos sin sentencia. El máximo tribunal resolvió anular la prórroga fijada por la Sala II, que extendía la prisión preventiva, a raíz de un recurso de casación interpuesto por la defensa de uno de los imputados, que sostuvo que no existían causas valederas para que sigan presos.
Los cortistas Juan Carlos Caballero Vidal, José Abel Soria Vega y Adolfo Caballero dispusieron en su fallo del martes último que los jueces Sala II de la Cámara Penal y Correccional ordenen la libertad de la pareja, previo a la fijación de una fianza y algunas restricciones que deberán cumplir. Además les exhortó a realizar el juicio cuanto antes. Hasta anoche, Deolinda Elizabeth Godoy y Gerardo Cayetano Riveros continuaban en el Penal de Chimbas, pero era un hecho que iban a salir en los próximos días luego de cumplir los requisitos.
Godoy está acusada de homicidio simple, y Riveros, de participación principal en el mismo delito. Este último está señalado como el que le pasó el revólver a Godoy, quien supuestamente fue la que efectuó al menos dos disparos y dio muerte a Kevin Borquez (9) de un tiro en la nuca, en esa fatídica tarde del 3 de mayo del 2011 en medio de una pelea entre vecinos por un supuesto robo en Bº Villa Paula, Chimbas. El niño muerto era un mero espectador de lo que pasaba.
La misma noche del crimen detuvieron a Godoy y a Riveros. Al mes siguiente, el juez Agustín Lanciani dictó el procesamiento de ambos. El problema fue que a raíz de la apelación y también de un pedido de excarcelación, la causa estuvo demorada casi un año y luego se tomaron otros meses más por unas medidas de prueba que solicitó la Fiscalía. La cuestión es que se alargaron los tiempos y recién el 14 de marzo de este año se elevó la causa a juicio, según la resolución de la Corte. Lo cierto es que se cumplieron los 2 años, el tiempo máximo de detención estimado para las personas que aún no van a juicio, y fue así que los jueces de la Sala II prorrogaron la prisión preventiva argumentando la complejidad de la causa. Jorge Olivera Legleu, defensor de Godoy, fue a casación objetando la medida y al final la Corte le dio la razón, al entender que no se justificaba tanta dilación. ‘Se puso de excusa la etapa de instrucción. Todo se demoró en la etapa de investigación, no es culpa del imputado’, sostuvo Olivera Legleu.