Una mujer cayó ayer en el barrio porteño de Almagro, acusada de cometer unas 900 estafas en los últimos 10 años y haber conseguido un botín de 3 millones de pesos. Marcela Adriana Lauría se hacía pasar por Ana María Guerrero y simulaba ser gestora inmobiliaria. Sus víctimas eran personas que buscaban alquilar departamentos.