"La policía me dijo que fue por un cortocircuito. Pero yo no creo porque un vecino le dijo a mi hija que vio a un tipo salir corriendo de mi casa y ahí nomás se topó con las llamas. No pudimos hacer nada, sólo escapar". Eso decía ayer Beatriz Díaz Orellano (50) en lo poco que quedaba de la pieza que habita con sus 4 hijos y dos pequeños nietos en una casa ubicada en Concepción, Capital. Un incendio consumió la ropa de toda la familia, 4 camas, un televisor, una bicicleta y un lavarropas. La mujer está convencida que fue un ataque intencional, mientras que en la policía -dijeron- el siniestro se originó por una falla eléctrica. Lo concreto es que pudo ser una tragedia, porque en el escape, los dos nietos de la mujer sufrieron un principio de intoxicación con el humo, contó la Orellano.
