La investigación para descubrir quién o quiénes robaron los 25.000 dólares y los 10.000 pesos (unos 123.250 pesos) que el ex jugador de San Martín y actual defensor de Oriente Petrolero de Bolivia, Alejandro Schiapparelli, tenía en su departamento de un céntrico edificio de avenida Rioja, cuajó en sospechas concretas sobre un ex amigo de él, un vendedor de autos de apellido Maldonado, a quien los pesquisas de Robos y Hurtos le secuestraron unos 114.500 pesos, dijeron fuentes policiales y judiciales.
Maldonado ya fue indagado en el Quinto Juzgado de Instrucción dirigido por María Inés Rosselot (secretaría de Eduardo Gallardo), por el delito de robo agravado por efracción, por la rotura de la puerta del departamento. Y aunque en principio fue detenido, fue excarcelado porque el mínimo de la pena por ese ilícito es de 3 años: un mínimo mayor hubiera impedido su salida de prisión.
A Maldonado llegaron por declaraciones del propio jugador, quien luego del robo ocurrido el 24 de junio pasado, señaló la posible vinculación con ese hecho del vendedor de autos (ex amigo) porque lo vio en días previos cerca de su domicilio y sospechaba que conocía los movimientos de su familia, precisaron las fuentes.
Ante las autoridades del Quinto Juzgado de Instrucción el sospechoso (registra causas por lesiones y amenazas, según las fuentes) negó toda relación con el robo. Es más, dijo que hace 2 años que no frecuentaba a Schiapparelli y su familia por un problema personal que tuvieron. Y que el dinero que secuestraron en tres lugares de la casa de su papá en Rawson (incluida una parte enterrada en un pozo y otra sobre el techo) la consiguió por la venta de una casa el pasado 6 de junio. Como prueba de sus dichos aportó la escritura de esa operación por 480.000 pesos, indicaron voceros del caso.
En su versión, Maldonado dijo que por la venta del inmueble obtuvo sólo la mitad del dinero, y que empleó parte de esos valores en la construcción de galpones y la compra de dos autos.
A pesar de sus dichos, los policías suponen que luego del robo pudo cambiar los dólares y que su supuesta vinculación al caso puede explicar el motivo por el que tenía parte del dinero enterrada y otra en el techo de la casa de su papá.
Ahora, la juez María Inés Rosselot cotejará cada prueba para evaluar si el dinero secuestrado proviene de la venta de un inmueble como dice Maldonado, o si es parte de lo que perdió Schiapparelli, quien está en San Juan por una lesión en su rodilla. Mientras tanto, la plata estará depositada en una cuenta bancaria del Poder Judicial.

