La dueña de casa, de 62 años, salía de bañarse cuando se topó con una escena que no imaginó: tres sujetos, uno armado, que en el acto empezaron a golpearla para exigirle la ‘plata de la casa’ y los ‘dólares’. Shockeada y entre lágrimas, la mujer se repitió en explicaciones para que supieran que no había tal plata, porque no habían vendido ninguna vivienda. Voceros de la familia atacada explicaron ayer que los golpes y las exigencias se sucedieron, incluso cuando arribó al domicilio la hija de la mujer, una docente de 39 años, a quien le taparon los ojos y también recibió un par de patadas en sus costillas para que ‘hablara’. Luego de algunos minutos de violencia, los ladrones finalmente se convencieron de que no existía el jugoso botín que esperaban y al final huyeron con una notebook, escasas joyas de oro y un celular, una netbook y unos 1.500 pesos que la docente tenía para pagar deudas, explicaron.

