El médico de origen peruano Celestino Ambrosio Elías Porras pasará su cumpleaños número 72 en su casa del barrio Parque Rivadavia Norte (cumple el próximo 2 de mayo) tal vez con un sabor algo amargo: ayer, el juez de Garantías Eugenio Barbera aceptó el acuerdo de juicio abreviado que le propusieron el imputado y su defensor Gustavo de la Fuente con la fiscal Claudia Salica. Y le aplicó el mismo castigo que a regañadientes aceptó recibir, 6 años de cárcel por el abuso sexual con acceso carnal (le metió dos veces los dedos) cometido contra una paciente de 23 años, que el pasado 5 de febrero llegó a verlo por sus problemas de obesidad y por posibles problemas al corazón, pues dijo que le dolía y le dejaba la sensación de no poder respirar, dijeron fuentes judiciales.

Como el profesional ya tenía otras dos condenas, el magistrado aplicó una regla ineludible en la Justicia Penal Argentina donde nadie puede cumplir más de una pena. Y le unificó los castigos en 10 años de prisión, dijeron fuentes judiciales.

Esos otros castigos son 1 año de prisión en suspenso que le aplicó en marzo pasado el juez Martín Heredia Zaldo (Sala I, Cámara Penal) luego de que admitiera en otro proceso abreviado los abusos simples contra dos pacientes que lo consultaron en abril y octubre de 2018, una chica con problemas de obesidad y otra mujer que debía hacerse los estudios de rigor para una cartilla sanitaria.

Hasta ayer, el castigo más elevado que tenía Elías Porras eran los 3 años sin encierro que le impusieron en el Tribunal Oral Federal por un hecho más grave: haber certificado falsamente la muerte de una beba, para hacerla "renacer" con otro certificado como hija de otra mujer ya fallecida a la que conocía porque trabajaba con él, hace 22 años.

Con esos datos falsos aportados por el médico, peruano la entonces menor fue asentada en el Registro Civil.