La garrafa que causó todo. Al parecer, una pérdida de una manguera originó el fuego cuando acercaron una llama. Una mujer y su hijo sufrieron quemaduras y quedaron internados.

 

Teresa Brizuela (38) y su hijo Gonzalo (16) sufrieron serias quemaduras luego de que se incendiara su vivienda de Chimbas en la noche del pasado lunes. Según los vecinos, el fuego se inició cuando acercaron la llama de un encendedor a una garrafa para corroborar que no perdiese, pero una manguera pinchada les jugó una mala pasada. Ambos anoche continuaban internados en el Hospital Marcial Quiroga, pero fuera de peligro, indicaron las fuentes.

Todo pasó sobre las 23 en una casa ubicada en calle Miguel Pineda 151 Norte, en el interior de la Comuna San Miguel. En el lugar estaban la mujer, el chico y una hermana mayor, Yazmín, de 18 años, quien resultó ilesa. Al parecer, cuando quisieron cambiar una garrafa cometieron ese error que les terminó costando caro. Es que el fuego rápidamente ganó espacio en el sector de la cocina, se extendió por otras habitaciones y redujo a escombros varias pertenencias (artefacto de cocina, mesa, sillas, heladera y otros muebles) y hasta parte del techo de machimbre se vino abajo. Los vecinos ayudaron a sofocar las llamas y luego llegaron los bomberos para completar la tarea, pero lo cierto es que poco pudieron hacer para salvar las pertenencias de la familia.

"Cuando acercaron el encendedor, el fuego salió como si fuese un soplete", sostuvo un vecino. Aparentemente, fue ahí cuando Brizuela se quemó parte de su rostro y su hijo, las piernas.

Desde el Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Marcial Quiroga, donde hasta anoche continuaban internados, indicaron que la mujer sufrió quemaduras en el 6% de su cuerpo, mientras que el joven, en el 18%. También dijeron que sus vidas no corren peligro.

Desde Acción Social del municipio chimbero se acercaron para asistir a los damnificados.