‘Por suerte estaba mi sobrina, sino seguro se quemaba toda la casa o pasaba algo peor’. Marcelo Cachi (40 años, plomero) agradecía que su pariente estuviera en su vivienda de Chimbas estudiando para la carrera de biología, porque evitó lo que podría haber sido un desastre. Es que el menor de los hijos del hombre, de 4 años, tomó un encendedor y fue a la pieza de sus otros hermanos. Al parecer, el niño se puso a jugar con fuego sobre una cama y allí se inició un incendio que se extendió por ese ambiente, comentó Cachi. Por suerte, la chica descubrió el siniestro a tiempo y corrió hasta el cuartel de Bomberos Voluntarios de Chimbas, ubicado cerca de allí. Los bomberos evitaron que las llamas se propagaran por el resto de la casa, pero el fuego destruyó tres camas, un chifonier, un caloventor, una mesa de luz, un ropero, ropa de cama y de los jóvenes, comentó el damnificado.
