La investigación por el brutal intento de asesinato del prestamista y taxista Roberto Pérez en Chimbas ya tiene detenido al principal sospechoso. Pero en el Ministerio Público Fiscal surgió la pista de un autor intelectual del hecho, según indicaron fuentes del caso.
El principal imputado es Raúl Marcelo Alcayaga, de 33 años, quien fue señalado por la fiscalía como el autor material de la agresión a ladrillazos. Sin embargo, hay una nueva línea de análisis, en tanto, el acusado aseguró no conocer a la víctima, .
Según pudo reconstruirse, el padre y el hermano de Alcayaga sí tendrían vínculo con Pérez. En particular, surgió que el padre del imputado habría mantenido una deuda con el prestamista y, además, trabajaba como albañil en la casa de la suegra de la víctima. Este dato alimenta la sospecha de que el ataque podría haber sido motivado por un conflicto económico y eventualmente instigado por un tercero.
Pruebas que complican al acusado del ataque en Chimbas
La acusación sostiene que el ataque fue planificado. Entre los elementos más relevantes figuran registros de cámaras de seguridad, tanto privadas como del CISEM, que captaron al agresor tras el hecho. En las imágenes se observa cómo el sospechoso escapa, trepa una pared e ingresa a una bodega abandonada, de la que luego sale con otra vestimenta.
A partir de ese recorrido, los investigadores hallaron en el interior de ese lugar un buzo, una cuellera gris, un pantalón negro, una abrochadora envuelta en tela y el ladrillo presuntamente utilizado en la agresión, que presentaría manchas de sangre.
También se secuestraron guantes de nitrilo, lo que refuerza la hipótesis de que el atacante intentó no dejar rastros.
Tras abandonar la bodega, el sospechoso habría continuado su huida vistiendo una camiseta de Boca. Si bien en su vivienda del barrio Los Pinos se incautaron prendas similares, ninguna coincide plenamente con la observada en las imágenes, aunque los pesquisas cuentan con fotos de redes sociales donde el imputado aparece con una camiseta de ese estilo.
La clave: ¿hubo alguien detrás?
El fiscal no descartó la participación de otras personas y solicitó ampliar el plazo de investigación. En ese contexto, la posible deuda del padre del imputado con Pérez se convirtió en una pieza clave.
Los investigadores ahora apuntan a determinar si el ataque fue ordenado por un tercero, lo que configuraría la figura de autor intelectual.
Para ello, avanzan en pericias sobre los teléfonos celulares tanto del acusado como de la víctima, que podrían revelar comunicaciones o vínculos determinantes.
El estado de la víctima
Roberto Pérez ya fue dado de alta y se encuentra en su domicilio. Está consciente, aunque no puede hablar, lo que le genera un cuadro de ansiedad. Por el momento, no está en condiciones de declarar.