Chimbas: las pruebas que complican al acusado de intentar matar a un prestamista a ladrillazos
El imputado por el brutal ataque contra un prestamista en Chimbas aseguró no conocer a la víctima, pero la fiscalía lo tiene acorralado con las pruebas.
La secuencia de video que delató al acusado del brutal ataque contra un prestamista en Chimbas.
La causa por el brutal ataque a ladrillazos contra el prestamista y propietario de taxi Roberto Pérez, ocurrido en Chimbas, ya tiene un imputado: Raúl Marcelo Alcayaga, de 33 años. Su rostro en foto no será mostrado debido a una rueda de reconocimiento prevista en los próximos días.
Este lunes, en la audiencia de formalización, la fiscalía expuso ante el juez de garantías Roberto Montilla un conjunto de pruebas considerado contundente, que deja al detenido en una situación comprometida, al borde de una eventual condena de prisión efectiva por el delito de intento de homicidio agravado por alevosía y ensañamiento. Tan planificado estuvo el ataque, que el sospechoso usó hasta guantes para no dejar evidencia.
Las pruebas que acorralan al acusado del intento de asesinato en Chimbas
El caso se sostiene, hasta el momento, en tres pilares probatorios principales: registros de cámaras de seguridad —tanto privadas como del CISEM—, el secuestro del ladrillo presuntamente utilizado en el ataque y prendas de vestir que habría usado el sospechoso, que incluyen guantes de nitrilo.
Las imágenes de videovigilancia son el elemento más fuerte. Según reconstruyeron los investigadores, el agresor fue captado tras el ataque mientras escapaba, trepaba una pared e ingresaba a una bodega abandonada. Luego, salió del mismo lugar, pero con otra vestimenta.
A partir de ese recorrido, los pesquisas llegaron hasta la bodega, donde encontraron un buzo, una cuellera gris, un pantalón negro, una abrochadora envuelta en tela y el ladrillo con manchas que serían de sangre. Se presume que esas prendas fueron utilizadas por Alcayaga durante la agresión para evitar ser identificado, y luego descartadas antes de volver a la vía pública.
ladrillo
Peritos del Laboratorio Forense buscan encontrar rastros de la víctima en el ladrillo secuestrado. Según fiscalía, el elemento contundente tenía manchas de color pardo rojizas, que se presumen, son restos de sangre.
Tras salir de la bodega, el sospechoso habría continuado su huida vistiendo únicamente una camiseta de Boca. Si bien en el allanamiento a su vivienda en el barrio Los Pinos secuestraron varias prendas de ese club, ninguna coincide exactamente con la observada en las cámaras. No obstante, los investigadores cuentan con una imagen extraída de redes sociales donde el imputado aparece con una camiseta similar.
Todo el material secuestrado —ropa y ladrillo— está siendo analizado por peritos, quienes buscan rastros tanto del acusado como de la víctima.
El recorrido del sospechoso
Las cámaras también permitieron reconstruir el trayecto que habría realizado Alcayaga: desde el barrio Parque Independencia, donde ocurrió el ataque, hacia inmediaciones de Ruta 40, luego hasta la Plaza de Chimbas y finalmente al barrio Los Pinos, donde reside.
En ese domicilio se realizó un allanamiento que terminó de consolidar la hipótesis acusatoria.
Pedido de prisión preventiva y postura de la defensa
Los investigadores de la UFI Genérica, encabezados por el fiscal Alejandro Mattar y con la colaboración de Andrea Faraudo, solicitaron una investigación penal preparatoria de un año y la prisión preventiva del acusado por cuatro meses en el Penal de Chimbas.
Argumentaron que existe riesgo de fuga, debido a la gravedad de la pena en expectativa, y señalaron inconsistencias en su situación laboral: mientras el imputado afirmó trabajar en una verdulería, su esposa indicó que es albañil y tiene empleo de manera ocasional.
Por su parte, la defensa, representada por la abogada Filomena Noriega, se opuso a la medida. Sostuvo que Alcayaga tiene arraigo, ya que es propietario de su vivienda en el barrio Los Pinos, y que además tiene tres hijos menores a su cargo. También aseguró contar con elementos que demostrarían que su defendido no es el autor del ataque.
La hipótesis de un posible trasfondo
El fiscal Mattar no descartó la participación de otras personas en el hecho y, por ello, solicitó un plazo de investigación amplio. En ese marco, surgió un dato relevante, según pudo saber DIARIO DE CUYO: el padre del imputado habría trabajado como albañil en la casa de la suegra de Pérez y mantendría una deuda con el prestamista.
Ese vínculo abre un interrogante clave para la investigación: si el ataque fue ordenado por un tercero. Incluso, desde el entorno de la defensa indicaron que Alcayaga aseguró no conocer a la víctima, aunque sí tendrían relación con ella su padre y su hermano.
Claves que definirán la causa
Además de las pericias sobre la ropa y el ladrillo, los investigadores avanzan en el análisis de los teléfonos celulares tanto de la víctima como del imputado. Estos estudios podrían ser determinantes para establecer si hubo un autor intelectual detrás del ataque.
El estado de la víctima
En cuanto a la salud de Roberto Pérez, el fiscal informó que el hombre ya se encuentra en su domicilio, consciente, pero sin poder hablar, lo que le genera un fuerte cuadro de ansiedad. Según los médicos, aún no está en condiciones de prestar declaración.
La evolución de su estado y el avance de las pruebas serán determinantes en una causa que, por su gravedad y complejidad, mantiene en vilo a la Justicia sanjuanina.