La causa por la millonaria estafa de Branka Motors tuvo este martes una resolución clave: la Justicia homologó el acuerdo de juicio abreviado y los tres responsables de la concesionaria fueron condenados a cinco años de prisión efectiva. Facundo Banega, Alexis Marcó y Jonatan Marcó reconocieron su participación en las maniobras que dejaron a cientos de personas sin las motos que habían comprado.
La decisión fue tomada por la jueza de Garantías Ana Carolina Parra, durante una audiencia realizada después de las 13.15. De esta manera, la investigación que sacudió a San Juan durante los primeros meses de 2026 avanza hacia una definición, aunque todavía quedan instancias que podrían modificar el escenario para las víctimas.
El acuerdo había sido presentado en la audiencia anterior por el fiscal Guillermo Heredia, titular de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, junto al defensor de los imputados, el abogado José Tejada. La propuesta contemplaba una pena de cinco años de prisión efectiva para cada uno de los acusados, quienes admitieron los hechos investigados y el funcionamiento de un esquema de tipo Ponzi.
Una estafa con 365 damnificados
La causa se amplió con la incorporación de 13 nuevos hechos, elevando a 365 la cantidad de personas damnificadas. Según la investigación, el perjuicio económico provocado mediante la venta ficticia de motocicletas asciende a unos $573 millones.
El acuerdo alcanzado entre la Fiscalía y los acusados generó un fuerte rechazo entre los abogados que representan a quienes perdieron su dinero. El principal cuestionamiento es que la condena no incluye un mecanismo de reparación económica, por lo que los damnificados no tienen garantizada la devolución de los fondos entregados a la firma.
Ese punto se convirtió en uno de los principales focos de conflicto durante el proceso judicial.
El antecedente que terminó con los acusados nuevamente presos
La causa ya había atravesado una instancia de negociación con las víctimas. A comienzos de año, mediante el mecanismo de Justicia Restaurativa, los imputados habían asumido el compromiso de comenzar a devolver el dinero en abril. Ese acuerdo permitió que recuperaran provisoriamente la libertad.
Sin embargo, el pago comprometido no se concretó y la Justicia dejó sin efecto aquel entendimiento. Como consecuencia, el 8 de mayo Banega y los hermanos Marcó volvieron a quedar detenidos, luego de que fracasara la alternativa de reparación que había generado expectativas entre los damnificados.
Con la homologación del juicio abreviado, los tres deberán cumplir ahora la pena de cinco años de prisión efectiva.
Las víctimas anticiparon que apelarán
La resolución no significa necesariamente el cierre de todas las discusiones judiciales. Los representantes de los damnificados ya habían adelantado su intención de recurrir ante el Tribunal de Impugnación para cuestionar la pena acordada y reclamar una respuesta más contundente.
Además, uno de los principales objetivos de la querella seguirá siendo conseguir que quienes fueron perjudicados puedan recuperar el dinero que entregaron a Branka Motors.