Un ladrón, Sergio Nahuel Chandía,fue condenado tras intentar cometer un robo en un complejo de departamentos en Capital, en un hecho que terminó con una persecución policial y su posterior detención. Sumó una nueva condena y un juez le unificó la pena con una anterior.
Intento de robo, persecución y condena por un hecho ocurrido en Capital
Chandía fue juzgado por el delito de robo en grado de tentativa. La causa estuvo a cargo del fiscalFernando Bonomo.
El episodio ocurrió el viernes 3 de abril de 2026, cerca de las 20:45, cuando el acusado llegó hasta un inmueble ubicado sobre calle Haití al 490 este, en las inmediaciones de calle Aberastain. Allí, en el ingreso a un complejo de departamentos de alquiler, comenzó a forzar la cerradura de una puerta de reja utilizando una planchuela de metal, logrando dañarla con claras intenciones de ingresar a robar.
La maniobra fue advertida por el agente policial Cristian Carrizo, quien al intentar interceptarlo provocó la huida del sospechoso. Chandía escapó corriendo por calle Aberastain hacia el oeste e ingresó al interior del barrio Barrio Clemente Sarmiento, iniciándose una persecución.
En ese contexto, el cabo Carlos Ontiveros, que se encontraba en la zona de calle Chile y avenida Rioja, divisó al sospechoso cuando salía por los pasillos del barrio e intentaba ocultarse en un gabinete de un domicilio ubicado en calle Chile 320 este. Allí también arrojó una mochila en un intento por descartarse de elementos comprometedores.
Finalmente, el uniformado lo redujo, con la colaboración del agente que venía en persecución. Al revisar la mochila, los efectivos encontraron en su interior dos planchuelas de metal, herramientas comúnmente utilizadas para forzar cerraduras.
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Uno de los elementos que llevaba Chandía en la mochila, para tratar de abrir la puerta de reja del consorcio.
El procedimiento fue puesto en conocimiento del sistema acusatorio, haciéndose presente el ayudante fiscal Mariano Teja, quien informó lo sucedido al fiscal de turno, Francisco Micheltorena, ordenando la aplicación del procedimiento especial de flagrancia.
Además, el accionar delictivo fue presenciado por dos inquilinos del complejo, quienes aportaron su testimonio a la causa.
Finalmente, mediante un acuerdo de juicio abreviado, Chandía fue condenado a dos meses de prisión efectiva por este hecho. Sin embargo, debido a sus antecedentes, se dispuso la unificación de condenas, fijándose una pena única de cuatro años y ocho meses de prisión efectiva, junto con la declaración de reincidencia y la continuidad de la prisión preventiva.