La muerte de Ángel en Comodoro Rivadavia provocó una gran conmoción en todo el país. La autopsia reveló que el nene de cuatro años tenía al menos 20 golpes en la cabeza que derivaron en el paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida.
Familiares, vecinos y allegados a Ángel se movilizaron hacia la sede judicial en una audiencia clave para el caso.
La muerte de Ángel en Comodoro Rivadavia provocó una gran conmoción en todo el país. La autopsia reveló que el nene de cuatro años tenía al menos 20 golpes en la cabeza que derivaron en el paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida.
Desde las 11, se lleva a cabo la audiencia en la que están presentes la mamá de Ángel, Mariela Altamirano, y su pareja, Maicol González, ambos acusados de homicidio agravado por el vínculo.
“Nosotros somos inocentes”, aseguró Maicol, el padrastro del nene que fue el primero en declarar y sostuvo que lo acompañaron en todo momento. “Nosotros también queremos saber qué le pasó”, añadió el hombre que luego narró cómo se dieron los hechos la noche previa a la muerte del nene.
En su testimonio, afirmó que “en todo momento estuvimos en el hospital, teníamos miedo de tantas cosas que habían puesto en las redes sociales” y denunció: “No nos dan nuestro derecho a defendernos desde el primer día que lo llevamos al hospital. Las redes sociales nos tratan de un montón de cosas”. También describió la situación que atraviesan: “Tenemos que andar sin nuestra bebé, encerrados, incomunicados”.
Sobre la crianza del menor, sostuvo: “Al nene se lo corregía como a cualquier nene, se le sacaba la tele o el juguete, como cualquier corrección. Pero esas barbaridades que dicen de golpes, maltratos o agua fría, no”. Además, cuestionó que “a nosotros ni siquiera nos dieron la posibilidad de ir a despedirnos, de ir al velorio; nos tuvimos que enterar por las noticias cuando lo estaban llevando”.
“Que nos dejen de culpar, nosotros somos inocentes, lo encontramos en la cama”, insistió.
En relación a la secuencia de esa madrugada, relató: “Estábamos mirando tele en nuestra cama, Mariela, la bebé y yo; Ángel en su cucheta. Llegó la hora de dormir y nos acostamos. A la mañana me levanto para preparar el mate, como todas las mañanas, y siento olor a humedad, a pis. Voy dormido, le digo a Mariela que se hizo pis; lo bajamos, lo cambiamos y siguió durmiendo”.
Luego continuó: “Ángel quedó con Mariela y la bebé en la cama de abajo. Una vez que siguieron durmiendo, le digo a Mariela que se levante a tomar mate conmigo. Estábamos escuchando música despacito, sentimos que Ángel roncaba y de repente deja de roncar; eso nos llamó la atención. Ahí me di cuenta de que no largaba aliento”.
“En medio de la desesperación llamamos a la ambulancia, que empezó a hacerme preguntas, y yo les decía que vengan rápido, que dejen de hacer preguntas. Cuando confirmaron que estaban yendo, Mariela le hace RCP. Lo vestimos así nomás, le pusimos una campera y fuimos a ver si había algún vecino que pudiera llevarnos al hospital más rápido que la ambulancia”, agregó.
Finalmente, detalló: “Una vecina intentó llevarnos pero tenía la rueda pinchada. Llega la ambulancia, no les salía hacerle RCP. Cuando llegan efectivos policiales lo llevan a Ángel en una ambulancia y en otra va Mariela. Yo me quedo buscando mamadera y pañales para dejar a la bebé con la vecina, y ahí voy hasta el hospital por mi propia cuenta, con un vecino que me acerca”.
La concentración había sido convocada para las 9:30 horas en el cruce de las avenidas Canadá y Portugal. El objetivo era movilizar todos juntos hacia la Oficina Judicial, ubicada en el barrio Roca, para pedir justicia por Ángel.
Durante la jornada se espera que Altamirano y González queden formalmente imputados por homicidio y la Justicia determinará si continuarán o no en prisión preventiva.
El arresto se llevó a cabo este domingo por la noche, después de que se conocieran los resultados preliminares de la autopsia, que indicaron que el menor sufrió una muerte violenta.
De acuerdo con la información publicada por el portal ADN Sur, Roberto Castillo, el abogado que representa al papá de Ángel, sostuvo que la querella apunta a un homicidio agravado y aseguró contar con un testigo clave.
“Ellos vivían dentro de un círculo de violencia. Había violencia entre ellos y con los chicos. Y tenemos un testigo clave que da cuenta de que Michel le pegaba a Ángel”, afirmó en declaraciones realizadas este lunes.
Castillo también cuestionó la versión de la mamá del nene: “Dice que supervisaba cómo respiraba Ángel, algo que no es normal a los 4 o 5 años. No cuenta algo que pasó antes de eso. Y aparecen testigos que complementan lo que no está contando públicamente. Es prueba que se le va a leer mañana, conjuntamente con los cargos”.