Siete de los nueve acusados fueron llevados a Tribunales por el vencimiento de la preventiva. La jueza Mabel Moya otorgó domiciliaria a tres sospechosos con restos de pólvora en sus manos, según arrojó una pericia.
La causa del niño de 7 años sumó un giro clave en las últimas horas.
Siete de los nueve acusados fueron llevados a Tribunales por el vencimiento de la preventiva. La jueza Mabel Moya otorgó domiciliaria a tres sospechosos con restos de pólvora en sus manos, según arrojó una pericia.
La causa por el crimen de Emir Barboza, el niño de 7 años asesinado en el barrio Valle Grande, sumó un giro clave en las últimas horas: cuatro imputados recuperaron la libertad, mientras que otros tres continuarán bajo prisión preventiva pero en modalidad domiciliaria.
La audiencia se realizó ante la jueza de Garantías, Mabel Moya, quien debió resolver la situación procesal de siete de los nueve imputados debido al inminente vencimiento de sus prisiones preventivas.
En ese contexto, el fiscal Francisco Nicolía solicitó una prórroga de seis meses para continuar con la Investigación Penal Preparatoria. Sin embargo, el planteo quedó en el centro de la discusión debido a los escasos avances en la causa.
Uno de los elementos más relevantes fue el resultado de una pericia que detectó restos de pólvora en las manos de tres imputados: Dante Carrizo, Ariel Carrizo y Gonzalo Santander.
A partir de esta evidencia, la magistrada resolvió imponerles seis meses de prisión preventiva, pero bajo la modalidad de arresto domiciliario. En contrapartida, el resto de los acusados recuperó la libertad.
Durante la audiencia, la jueza Moya señaló que, pese al tiempo transcurrido, la Fiscalía no logró individualizar con precisión el rol de cada uno de los imputados en la gresca que terminó con la muerte del menor.
Este punto resultó determinante para morigerar las medidas de coerción, en un caso que desde el inicio fue considerado de alta complejidad.
En una instancia previa, la misma jueza había dictado prisión preventiva para seis sospechosos, en el marco de una causa caratulada como homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Entre los acusados figuran Alan Juan Bazán, Dante Emanuel Carrizo, Gonzalo José David Santander, Ariel Carrizo, Cristian Daniel Guajardo y Jonathan Javier Carrizo, quienes en su momento negaron haber participado del tiroteo.
Según sus declaraciones, todos aseguraron ser inocentes y afirmaron que se encontraban en una vivienda cuando se desató el enfrentamiento armado. Algunos admitieron haber arrojado piedras, mientras que otros indicaron que solo buscaron resguardarse.
Pese a las detenciones, pericias y testimonios, la investigación todavía no logró determinar con claridad quién efectuó el disparo que terminó con la vida de Emir Barboza.
Con la prórroga solicitada por la Fiscalía y las nuevas medidas dictadas por la jueza, el expediente continuará su curso en los próximos meses, en busca de esclarecer uno de los hechos más conmocionantes ocurridos recientemente en la provincia.